Miles de venezolanos han parado dos horas este miércoles en respaldo al llamamiento del presidente «encargado» Juan Guaidó en apoyo a la Asamblea Nacional venezolana, la apertura del canal humaniario y la Ley de Amnistía. Con pitidos, caceroladas, banderas nacionales y carteles con las palabras «elecciones libres» miles de ciudadanos han respaldado la protesta.

Juan Guaidó ha estado junto a los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela en este paro. “Pensaron que hoy el pueblo de Venezuela se iba a asustar, que generarían miedo, pero hoy estamos en la calle y volveremos el sábado”, ha señalado, según Gabriel Bastidas, periodista venezolano, que cita El Nacional. «Volvemos a llamar a los soldados de la patria, no disparen en contra de su pueblo, un pueblo que protesta también por su familia. Es una orden. Ya basta de que encarcelen y torturen».

Ha explicado cómo ha querido unirse a los estudiantes, que «harán a Venezuela más grande». «Estamos en más de cinco mil puntos en las calles, por las ganas de vivir en un país mejor. Nosotros no nos vamos a ir del país. Lo que queremos precisamente es que la gente regrese», ha dicho el presidente interino. Los estudiantes de medicina le regalaron una bata blanca como símbolo de su compromiso.

En uno de esos 5.000 puntos, en la Plaza Alfredo Zadel de Caracas, se concentraron muchos ciudadanos. «Queremos que el usurpador se vaya ya. Necesitamos que se vaya para hacer elecciones libres», comentaba Joana González a Venepress. Llevaba un cartel con las tres propuestas de la Asamblea Nacional: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

La esposa del líder opositor Leopoldo López, Lilian Tintori, se suma al paro en Caracas.

La esposa del líder opositor Leopoldo López, Lilian Tintori, se suma al paro en Caracas. EFE

Los conductores hacían sonar el claxon para mostrar su apoyo a la concentración. Grupos de ciudadanos se han reunido en Plaza Francia, en Altamira, o en El Hatillo, en Candelaria, en El Paraíso o Chacao, al grito de «Fuera Maduro». «No quiero bono, no quiero Clap, yo lo que quiero es que se vaya Nicolás» cantaban los opositores.

Entre los asistentes a los paros había rostros conocidos de la oposición como Lilian Tintori, esposa del preso político Leopoldo López, dirigente de Voluntad Popular, como Guaidó.

La acción opositora había sido anunciada por el presidente interino el domingo por la noche. El paro de esta jornada es parcial y el sábado se anuncia una gran marcha no solo en Venezuela, sino en todo el mundo. «No podemos convocar todos los días  porque la gente tiene que comer», explicaba el domingo en un video Juan Guaidó.

El miércoles ha explicado en su Twitter que consistía en plantarse ante la casa, o el puesto de trabajo, en la parada de autobús, en todos los rincones del país, y enseñar una hoja blanca con las razones de la lucha (cesde de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres). En las redes ha propuesto difundir el hashtag #TúTambiénTienesRazones.

«Vente a nuestra acera»

Con el objetivo de atraer a las Fuerzas Armadas  ha propuesto corear el lema «Vente a nuestra acera, la acera de la Constitución».  Al finalizar el paro entonaron el canto del himno nacional. «Gloria al bravo pueblo, que el yugo lanzó, la Ley respetando, la virtud y el honor…»

El presidente interino expresó su alegría por el desarrollo de la jornada y recordó que el sábado la convocatoria es en Venezuela y en todo el mundo. En Madrid tendrá lugar en la Puerta del Sol a las 19h.

Guaidó asegura que mantendrán la presión en las calles para conseguir que se convoquen elecciones  libres y transparentes. El presidente de la Asamblea Nacional, que asumió este puesto el 5 de enero, juró ante la población como presidente «encargado» debido a que el Legislativo considera que Maduro fue reelegido en unos comicios fraudulentos. Maduro tuvo que tomar posesión en el Supremo, dominado por los chavistas, ya que la Asamblea Nacional se negó a bendecir su nuevo mandato.

La jornada del presidente interino empezó con los ecos de una entrevista en Sputnik de Nicolás Maduro, que se ofrecía al diálogo, sin especificar sobre qué quería hablar con la oposición o con el presidente Trump, y que aceptaría elecciones legislativas. Para las presidenciales afirma que hay que esperar a 2025.

Maduro responde así a las acusaciones de fraude sobre las elecciones presidenciales dispuesto a renovar la Asamblea Nacional, el único órgano que escapa de su dominio y fue fruto de elecciones en las que la oposición tuvo ocasión de competir en condiciones de cierta transparencia. Guaidó parecía contestar haciéndose eco de los siguientes pasos de su hoja de ruta hacia la transción democrática.

En la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha dedicado el primer tuit del día a Venezuela. «Maduro quiere negociar con la oposición en Venezuela después de las sanciones y el corte de los ingresos por el petróleo. Guaidó está en el objetivo del Supremo. Hoy se espera una protesta masiva. Los estadounidenses no deberían viajar a Venezuela hasta que haya novedades».

Guaidó ha agradecido la llamada telefónica de Trump su cuenta en esta misma red social. «Ha expresado completo respaldo a nuestra labor democrátia, compromiso con la ayuda humanitaria y reconocimiento a nuestra presidencia».

En la entrevista con Sputnik, Maduro declara que Trump tiene un plan para acabar con su vida. «Si a mí me pasara algo algún día, serían Donald Trump y el presidente de Colombia, Iván Duque, los responsables. Mientras tanto me seguiré protegiendo. Tenemos buenos sistemas de protección, buena asesoría mundial, y además tenemos la protección mayor, la protección de nuestro Dios creador que me va a dar larga vida», afirma el líder bolivariano.

Este miércoles madrugó Maduro para formar parte de una marcha militar en Fuerte Tiuna, Caracas. Vuelve a exhibir músculo militar frente a los actos de protesta de la oposición.

Maduro instó a realizar una “revolución militar” e insistió una y otra vez a cerrar filas, en medio de un conflicto social y político que ha desencadenado numerosas protestas en su contra. “Cada soldado debe saber operar su sistema de armas, y tener los conceptos muy claros y defenderlos. En cada sector del país se debe tener un liderazgo militar articulado”, señaló Maduro, según informa ntn24

M ientras Maduro se parapeta en la élite militar, la oposición sigue su vía hacia la transición con estas concentraciones pacíficas en las que dan a conocer su objetivo de celebrar elecciones libres y transparentes. La batalla de la calle la tiene ganada la oposición.