El Delcygate ha aterrizado este martes en el Parlamento Europeo, donde los eurodiputados han tratado sobre el incumplimiento de la sanción que impedía la entrada en el espacio aéreo y en el territorio de la UE a la vicepresidenta chavista, Delcy Rodríguez. Los partidos políticos españoles se han peleado por el Delcygate en una Cámara casi vacía.

El eurodiputado de Ciudadanos Jordi Cañas fue quien promovió esta iniciativa, apoyada por los populares. Han sido una decena de eurodiputados, todos españoles salvo la liberal checa Dita Charazova, los que han participado en el debate que más parecía un rifirrafe de patio de vecinos.

El Alto Representante para la Política Exterior y Seguridad, Josep Borrell, enviaba a estudiar a sus colegas al insistir en que corresponde a los Estados miembros vigilar por la aplicación de sanciones. La popular Dolors Montserrat acusaba al gobierno de Pedro Sánchez de abrir las puertas de Europa al chavismo.

El gobierno español no impidió que un avión de una compañía privada en el que viajaba el 20 de enero la vicepresidenta de Nicolás Maduro entrara en su espacio aéreo, aterrizara en suelo español, e incluso un ministro del gobierno de Sánchez, el titular de Transportes, José Luis Ábalos, mantuvo un misterioso encuentro con ella, según desveló Voz Pópuli.

La Comisión no puede incoar un procedimiento por infracción de la supuesta violación de viajar. La Comisión no desempeña ningún papel», dice Borrell

En primer lugar, el jefe de la diplomacia de la UE y vicepresidente de la Comisión, Josep Borrell, ha intervenido en primer lugar y ha reiterado que «son los Estados miembros los responsables de la aplicación y verificación de las sanciones». Ha remarcado Borrell que es el Estado miembro el que debe investigar los incumplimientos, y la Comisión tiene un papel de monitoreo.

«La Comisión no puede incoar ningún procedimiento por infracción en la supuesta violación de la prohibición de viajar. La Comisión no desempeña ningún papel», ha aclarado Borrell.

Con Dolors Montserrat, eurodiputada del Partido Popular, ha arrancado el debate. Ha señalado: «El gobierno socialista de Sánchez ha abierto las puertas de Europa al chavismo. Un ministro socialista se reunió con la vicepresidenta de Maduro en suelo europeo. El gobierno no solo ha incumplido, el gobierno de Sánchez miente. Ha perdido toda la credibilidad. Deben ser las instituciones europeas los que velen por el cumplimiento de las sanciones».

Jordi Cañas, eurodiputado de Ciudadanos, y promotor del debate, ha reprochado a Borrell que haya intervenido como ex ministro de Exteriores de España, y no como Alto Representante.

«El respeto a esta Cámara hay que respetar lo que impulsa. Hemos doblado las sanciones. Cuando un Estado miembro no respeta las decisiones de esta Cámara, no la está respetando. Estas resoluciones nos obligan a todos. Al Consejo y a la Comisión», ha dicho Cañas.

El eurodiputado de Ciudadanos ha añadido: «Este Parlamento siempre ha alzado la voz por la libertad de Venezuela. Pedimos a las instituciones europeas que investiguen la verdad».

Los frentes han quedado claro. Por un lado, socialistas y podemitas abogando por el diálogo, incluso por el levantamiento de sanciones desde los afines a Pablo Iglesias, y por otro, los críticos con la complicidad del gobierno de Sánchez con el chavismo.

La imagen de España

Los eurodiputados socialistas han recriminado a la eurodiputada Montserrat que lleven al Parlamento Europeo un tema español. «Son unos irresponsables y unos desleales que gravan la imagen de España en este Parlamento… Aprendan a trabajar en esta casa», ha señalado el socialista Javier Moreno Sánchez. «El gobierno de España está por el diálogo y por el pueblo venezolano», ha añadido.

«No hay caso europeo. Compete a los Estados nacionales el incumplimiento de las sanciones. Quiero pedir perdón para ocupar el Parlamento Europeo para que tengamos un debate nueve españoles entre nosotros. Estamos degradando la imagen de España en esta Cámara», ha señalado Ernest Urtasun.

El eurodiputado de Vox, Hermann Tertsch, ha recurrido a la ironía para reprochar al Alto Representante y los eurodiputados socialistas y los situados más a la izquierda por reaccionar airada por hablar del incumplimiento de sanciones «cuando nos metemos en la educación de los húngaros, de la justicia de los polacos…» Según Tertsch, «se trata de un debate sobre las reglas de la UE por un gobierno socialcomunista que ha hecho una cita clandeestina con un régimen criminal quién sabe para qué y con qué condiciones».

Idoia Villanueva, de Podemos, ha reprochado que se haya planteado el debate sobre el Delcygate en el Parlamento Europeo. «Ustedes criminalizan el diálogo y alientan a rebeliones armadas», ha dicho la eurodiputada.

Esto no es un debate sobre España ni sobre Venezuela. Es un debate sobre las sanciones europeas… Nadie puede estar por encima de la ley, ni las naciones ni sus gobernantes», afirma Leopoldo López

El único eurodiputado de origen venezolano, Leopoldo López Gil, padre del dirigente Leopoldo López, refugiado en la embajada española en Caracas, ha sido claro: «Esto no es un debate sobre España ni sobre Venezuela. Es sobre el incumplimiento de las sanciones europeas. Hemos conocido cómo el gobierno de España ha burlado las sanciones que castigan por violar la democracia. Pedimos al Consejo que investigue a fondo este asunto e informe a esta Cámara. Nadie puede estar por encima de la ley, ni tampoco la naciones ni sus gobernantes».

La checa Dita Charazova, la única eurodiputada no española que ha participado en el debate, de Renew Europe, ha sido muy clara: «Este caso pone en juego la credibilidad de la Unión Europea. Los ciudadanos esperan justicia y nuestro apoyo. Cada vez que tenemos un debate sobre Venezuela he dicho lo mismo: sanciones selectivas. Son la herramienta pacífica más fuerte que tenemos para obligar al régimen a negociar».

En contraposición a esta tesis, el eurodiputado socialista Javi López ha dicho que el debate de este martes se ha transformado en una forma de fiscalizar la labor del gobierno español. «La Comisión ha repetido el mismo mensaje que Borrell. No lo dice solo Borrrell. Este debate nos muestra que les importa poco España y menos Venezuela. Los socialistas continuamos comprometidos con Venezuela y no con el uso político del dolor de los venezolanos».

En la misma línea se ha manifestado su compañero de filas Juan Fernando López Aguilar, quien ha reprochado que el PP y Ciudadanos llevar al Parlamento Europeo un debate «con el único fin de criticar al gobierno de España, ahora que están en minoría en el Parlamento de España».

Ha concluido las intervenciones el Alto Representante, el español Josep Borrell, que fue hasta finales de octubre ministro de Exteriores en el gobierno del socialista Pedro Sánchez, de modo que todo, salvo la participación de la diputada checa, quedaba en casa. «Son sanciones europeas, pero de acuerdo a las normas europeas, la vigilancia corresponde a los Estados miembros. Para cambiarlo, habría que cambiar el Tratado… Y ustedes lo saben o tendrían que estudiar un poco más».