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El lado oscuro del reality británico 'Love Island': tres suicidios en 18 meses

ITV

El reality show de Reino Unido Love Island parece estar maldito. El pasado sábado se conoció que su presentadora, Caroline Flack, se había suicidado a los 40 años, noticia que confirmó el abogado de su familia.

Desde 2015, Love Island UK ha sido uno de los concursos de televisión más populares de Gran Bretaña. Se trata de un espacio televisivo que combina las fórmulas de Supervivientes y First Dates. Los espectadores observan cómo 12 concursantes entran a una isla y se «juntan» entre sí para encontrar su pareja favorita. A medida que avanza el programa, entran nuevos concursantes y se echa a los «isleños» hasta que queda una pareja.

El éxito del programa fue tal, que en el año 2017 se registraron más solicitudes para ir a la isla que para asistir a Oxford o la Universidad de Cambridge. En 2019, los espisodios tuvieron un promedio de cinco millones de espectadores cada noche. Pese a que los acuerdos a los que llegan los concursantes son bastante lucrativos, a la hora de la verdad este programa parece haberse convertido en un peligro para la salud mental.

El 20 de junio de 2018, la concursante de Love Island, Sophie Gradon, fue hallada muerta en la casa de sus padres en el noreste de Inglaterra. Tenía 32 años y había aparecido dos ediciones antes, en 2016. Una investigación sobre su muerte confirmó que Sophie se encontraba bajo la influencia de la cocaína y el alcohol cuando se suicidó. Poco antes de morir, confesó en una entrevista sentirse acosada desde que abandonara el programa. «Había tantos comentarios negativos, sobre mi forma de vestir, de hablar. Cualquiera opina sobre ti con tan solo verte durante 45 minutos», indicó la joven.

Nueve meses después, el 16 de marzo de 2019, se descubrió que el también concursante de Love Island, Mike Thalassitis, había fallecido. Una investigación sobre su muerte confirmó que se suicidó. Su amigo y compañero de televisión, Mario Falcone, confesó que Mike pasó «de ser un chico normal a una celebridad en seis meses. Es muy difícil lidiar con ello».

«Love Island tiene que abrir los ojos a esto», agregó Falcone. «Tienen que hacer un cambio en la forma en que tratan a sus estrellas». Dos meses después, en mayo de 2019, ITV, el canal británico en el que se emite, lanzó nuevas pautas acerca del cuidado y bienestar de sus concursantes. Además, ofreció a los «isleños» un curso para tratar con redes sociales.

Carolina Flack ha sido la presentadora de la serie de invierno. Sin embargo, el pasado mes de diciembre, fue acusada de agredir a su pareja, el tenista Lewis Burton. Debido a la tormenta mediática que vino después, Carolina Flack dejó de ser presentadora de Love Island.

Aun así, siguió afirmando que era inocente, argumento que era respaldado por el propio Burton: «Estoy cansado de las mentiras y abusos dirigidos a mi novia. Esto no es una caza de brujas, estamos hablando de la vida de alguien. Caroline es la chica más encantadora, leal y amable. No merece esto».

Una vez conocida la noticia de su muerte, Dan Wootton, Editor Ejecutivo de The Sun, ha dicho lo siguiente acerca del programa: «Estaba muy angustiada y no la apoyaron. Se encontraba muy desolada por la falta de apoyo que tuvo. Carolina y yo estábamos devastados cuando asistimos al funeral de nuestro amigo Mike Thalassitis el año pasado».

El futuro del programa

El suicidio de Caroline Flack, que ha dejado al público tambaleándose, la convierte en la tercera persona asociada con el reality show Love Island que se ha quitado la vida. Como señal de respeto, el programa de ITV decidió esperar a transmitir el último episodio mientras amigos cercanos, familiares y fans de la celebridad televisiva de 40 años aceptan su trágica muerte.

Flack, quien fue presentadora del programa hasta el año pasado, fue destituida de sus funciones después de estar involucrada en un caso judicial, acusada de agredir a su novio con una lámpara, un cargo que ella había negado.

El suicidio de Flack ha provocado que muchos medios de comunicación comparasen esta trágica muerte con la de la princesa Diana y la razón por la cual el duque y la duquesa de Sussex, Harry y Meghan, se alejaron de sus deberes reales para llevar una vida normal.

La muerte también ha provocado que los espectadores de Love Island llamaran a los productores para que cuiden más a sus estrellas e identifiquen los problemas de salud mental que puedan darse.

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