«El Gobierno, no sé si miente, pero sí engaña». Esta es una de las muchas frases que el ejecutivo ha recibido esta semana por parte de algunos de los presentadores más famosos y carismáticos de la televisión. En concreto, esa la pronunciaba Risto Mejide, desde su programa, Todo es mentira, el pasado jueves. El presentador, que hasta el momento se había mostrado partidario de apoyar conjuntamente a Pedro Sánchez, ahora habría cambiado de opinión: “Considerábamos que con la que está cayendo, lo último que hay que hacer es meterle el dedo en el ojo al capitán”, arrancaba. Sin embargo, “todo esto cambia hoy», apuntó de forma tajante. “Pensábamos que este capitán sólo se ocupaba de llevarnos a buen puerto y ahora hemos descubierto que no”, continuó.

El principal motivo que habría impulsado al conductor de TEM a cambiar drásticamente su discurso, fue la publicación del CIS el pasado miércoles. De esta forma, Mejide procedió a leer la pregunta número seis de la encuesta, a través de la cual se pregunta a los españoles si consideran que “en estos momentos habría que prohibir la difusión de bulos e informaciones engañosas y poco fundamentadas por las redes y los medios de comunicación social, remitiendo toda la información sobre la pandemia a fuentes oficiales o cree que hay que mantener la libertad de expresión”, ante la cual el periodista se mostró indignado. “Está preguntando por un hecho fundamental que tenemos todos: la libertad de información”, apuntaba además, que el presidente del Gobierno “está preparando la legitimidad para prohibir esta libertad”.

“Hoy, vamos a asegurar en este programa que el Gobierno, no sé si miente, pero sí engaña», lo que justificaba así: «Tenemos los datos y las pruebas. El gobierno engaña: engaña en el número de fallecidos, oculta fallecidos de manera deliberada y sobre todo nos presenta la información… vamos a decir, para no decir engañosa, sesgada”, acusaba sin filtros. Risto quiso dejar claro algo en su mensaje y es que “en este programa, aparte de leal al país, también tenemos muy claro que la libertad no la vendemos a nadie”.

El Gobierno no sé si miente, pero sí engaña (…) El presidente está preparando la legitimidad para prohibir la libertad de expresión

Risto Mejide

También Ana Rosa Quintana acabó azotando al ejecutivo en un largo discurso que quiso pronunciar el viernes al finalizar su programa de la mañana. Si bien el mensaje comenzaba centrándose principalmente en los familiares y víctimas del coronavirus, se desarrolló con una contundente crítica a la gestión del Gobierno ante la enfermedad. «Hace dos días, desde un instituto público, hasta hace muy poco de prestigio, se manipulaba de una manera torticera la opinión pública con preguntas dirigidas y extravagantes con la oscura intención de acallar la libertad de opinión y de información», acusaba al CIS.

«Quiero creer que no todos los miembros del Gobierno están de acuerdo con este CIS y que el presidente del Gobierno no conocía el contenido hasta que se ha publicado», continuó la presentadora, que quiso hacer alusión también al desfase en las cifras de muertos: «En España tenemos más de 20.000 fallecidos según cifras oficiales, pero podrían ser muchos más si se incorporan las personas que han fallecido en residencias o en domicilios como ya están denunciando muchas comunidades autónomas. Quiero creer que esto es un globo sonda, que esto no se va a producir», añadía.

Después de estas palabras, Quintana quiso recalcar su clara intención respecto a su función como periodista: «Yo, después de 35 años de profesión y más de 20.000 horas en directo, que seguro que me he equivocado muchísimas veces -y más que lo haré-, les aseguro que todos mis compañeros trabajan en libertad, dicen lo que piensan, lo que sienten, lo que les sale del corazón…», desarrolló a la vez que quiso rematar el tema. «Si a algunos no les gusta la información libre, la verdad es que lo siento por ellos porque nosotros, aquí, vamos a seguir informando en libertad, buscando los mejores testimonios y trayendo a los mejores especialistas. Nosotros vamos a seguir con la única fidelidad que tenemos, que es a los espectadores, que son quienes nos han traído hasta aquí. Ustedes y las víctimas del Covid-19 son mi única lealtad», finalizaba.

Nosotros vamos a seguir con la única fidelidad que tenemos, que es a los espectadores

Ana Rosa Quintana

El programa de entretenimiento, El hormiguero, con Pablo Motos a la cabeza, fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a las diversas opiniones, discursos y críticas que han sido pronunciados en las televisiones privadas estos últimos días. El martes en concreto, Motos, en prime time, arremetía contra la clase política española en general y contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en particular: «En un equipo de verdad gana la mejor idea, no la que dice el que manda y más si el que manda lleva ya muchos errores cometidos», apuntillaba el presentador.

En su discurso quiso hacer una ejemplificación de la situación actual a través del comportamiento de los peces blancos, que terminaba con esta indirecta: «Este misterio de la naturaleza demuestra lo bien que funciona el trabajo en equipo cuando el enemigo es grande. ¿Sabéis por qué? Porque no hay egoístas, no hay ningún pez que diga que no quiere estar en la cola porque quiere estar en la boca».

En un equipo de verdad gana la mejor idea, no la que dice el que manda

Pablo Motos

A lo largo de la semana Pablo Motos volvía al ataque, esta vez a raíz de un titular que había publicado Ecoteuve el pasado 2 de marzo donde se recogían los ataques a Pablo Motos por haber dicho en su programa que el coronavirus no era una simple gripe. Ante esto el presentador de Antena 3 expuso: «Cuando hice aquellas declaraciones me pusieron a caldo por decir que es peor que una gripe, que hay gente que se muere y que en el peor escenario el coronavirus se podría convertir en una pandemia.

Y quiso finalizar con una pregunta al aire, en la que dejaba en entredicho la actuación del Gobierno: “Pedí a la jefa de Ciencia que localizase a un experto que estuviera estudiando el coronavirus para saber si era grave o no. Si un presentador de televisión normal puede hacer esta pregunta el día 27 de febrero, ¿qué no podría haber hecho el Gobierno?”.