La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha descartado rotundamente que el Ejecutivo vaya a exigir responsabilidades al director del CIS, José Félix Tezanos, tras el último barómetro que ha generado la indignación de todo el sector sociológico y demoscópico. «José Félix Tezanos es un experto y desarrolla una buena labor», ha dicho Montero, tras ser preguntada por el sesgo de las polémicas preguntas planteadas en el último estudio del instituto público.

La ministra de Hacienda también ha justificado la pertinencia de la pregunta 6 del último barómetro, en la que se hacía elegir a los ciudadanos entre el control de los medios de comunicación o un sistema en el que la información proceda solo de una única fuente oficial. Ante el escándalo generado por esa cuestión, Montero se ha limitado a señalar que se ha «malinterpretado» y ha vuelto a incidir en la necesidad de luchar contra los bulos y las noticias falsas.

«El CIS nos hace aproximar el sentir de la población, de lo que los ciudadanos opinan», ha loado Montero, que ha señalado que Tezanos «goza de toda la profesionalidad» exigible para dirigir el organismo. El último barómetro, sin embargo, ha levantado en armas a la profesión.

«Todo el cuestionario es una patada al buen hacer de cientos de sociólogos que han pasado por el CIS. Tezanos ha perdido el rumbo y se ha convertido en una herramienta al servicio de la propaganda del Gobierno «, decía este jueves en El Independiente el consultor político y de comunicación César Calderón. Las preguntas del CIS cuentan con un «sesgo de partida» y «problemas en la economía del lenguaje», con enunciados «larguísimos» y «capciosos» que están «escritos a propósito para que el que responde pierda la noción de la propia cuestión», denuncia por su parte el politólogo Pablo Simón.

Tezanos se ha defendido de las críticas en Onda Cero, en una entrevista con Carlos Alsina en la que ha afirmado simplemente que desde el CIS «hacemos las preguntas para ver la verdad, sin sesgo». Sin embargo, el último barómetro recoge todos los hilos argumentales del Gobierno, desde los ‘pactos de Moncloa’ hasta las preguntas sobre la lealtad de la oposición, pero ninguna sobre la posible tardanza en la toma de medidas, la responsabilidad en el desabastecimiento de material sanitario o la exigencia de responsabilidades.

Sobre la pregunta que abre la puerta a la censura de la libertad de información, Tezanos defiende que la cuestión se ha hecho «por necesidad». En La Sexta, el vicepresidente Pablo Iglesias no ha querido reprobarla y, más allá, ha incidido en la necesidad de trabajar para que «la ultraderecha mediática y política» no formen parte del «futuro de la sociedad».