Poco a poco, la vida parece asemejarse cada vez más a como la conocíamos antes de la pandemia. Esto se está sintiendo especialmente en los sectores más afectados por el coronavirus, entre los que para la cultura, especialmente el filme de series y películas, ha supuesto un varapalo enorme. Una industria que depende del contacto entre personajes para interpretar la mejor historia de amor o el thriller más aterrador no es compatible con un virus que adora la corta distancia entre los besos que ponen el punto y final a millones de grabaciones.

Si un rodaje es difícil de llevar a cabo en tiempos de coronavirus, lo es también la celebración de entregas de premios. Los actores y actrices, procedentes de todo el mundo, corresponden en estos eventos los abrazos, besos y sacudidas de manos del resto de posibles galardonados.

Además, saludan desde la alfombra roja a miles de personas que se agolpan para poder ver a sus personajes favoritos en carne y hueso. Más abrazos de emoción y besos entre los fanáticos al conseguir ver a sus estrellas favoritas en persona, a las que gritan declaraciones de amor teniendo a menos de dos metros de distancia a, al menos, 10 personas a su alrededor.

2020 y la situación de extensión de la Covid a nivel internacional tumbó cualquier plan de disfrutar de todas estas ceremonias de la manera habitual, sin la enorme expectación sobre cómo irían vestidos los intérpretes de los filmes más aclamados ni las famosas fiestas post-ceremoniales.

Sin embargo, parece que 2021 arroja algo de luz a la celebración de estas entregas de premios: desde la organización de los Premios Emmy han anunciado que los nominados podrán asistir presencialmente a la entrega de premios en una edición que se celebrará al aire libre. Junto a esta esperada noticia, la Academia de Artes y Ciencias de Televisión de Estados Unidos también comunicaba para alegría de muchos que la gala de este año – que tendrá lugar en su habitual escenario: el Microsoft Theatre (Los Ángeles) – contará con la asistencia de público.

La 72º edición de los Emmy, la ceremonia más atípica de su historia

Aunque este año Olivia Colman (The Crown), Giancarlo Esposito (The Mandalorian) o Billy Porter (Pose) no disfrutarán de los premios más famosos de la televisión como en años anteriores al inicio de la pandemia, tampoco tendrán que volver a vivir la experiencia del año pasado.

En la edición anterior, ninguno de los nominados pudo asistir presencialmente a Staples Center, en Los Ángeles (California). El cómico y presentador estadounidense Jimmy Kimmel fue el maestro de ceremonias de un estadio completamente vacío, únicamente acompañado por los actores y actrices protagonistas de aquella noche a través de una conexión en directo con ellos.

Una situación que se hacía más rara aún al ver a muchos de los artistas sentados en sofás junto a sus familias, como fue el caso de la premiada Zendaya, o solos en la sala de estar de sus casas y sin elegantes trajes o vestidos, como la galardonada por Watchmen, Regina King.

Aunque la ejecución y las medidas adoptadas de este homenaje a la televisión estadounidense permitan que la próxima edición recupere parte de las tradiciones, como los photocalls antes y después del evento, la distancia de seguridad continuarán siendo de obligado cumplimiento entre el público y los actores invitados.

Cannes, Venecia o San Sebastián: festivales que recuperan su ser pre-pandémico

La lenta vuelta de los Emmy a su celebración de forma parcial a como los conocíamos antes no es exclusivo de estos premios. Los reconocimientos al cine y televisión nacional e internacional han ido remontando durante este año, o al menos parece que lo harán en sus próximas ediciones.

Entre el 6 y 17 de julio Cannes ha vuelto a traer este 2021 el glamour y exclusividad que le caracteriza. Después de la edición fantasma de 2020, en la que únicamente se informó de cuáles habían sido los filmes galardonados, este año se ha apostado por acoger nuevamente a las celebridades de la gran pantalla a nivel internacional. Para ello, los asistentes debían estar vacunados y, en caso de no ser así, habrían de realizarse un test de antígenos cada 48 horas.

Venecia, a menos de un mes de su aclamado festival de cine, aguarda con optimismo su celebración entre el 1 y 11 de septiembre. A pesar de que el año pasado lograron que la entrega de premios fuese presencial, la crisis del cine provocada por la cuarentena y el mayor consumo de películas vía internet no lo pusieron nada fácil. No obstante, desde su organización prometen que la próxima edición aguarda premios de obras audiovisuales de gran calidad y creatividad. Todo esto, eso sí, acompañado del pasaporte Covid, estrictas medidas de seguridad y un aforo que, en un principio, se mantendrá a la mitad de lo habitual.

Situación similar es la que se espera durante el Festival de Cine de San Sebastián, que tendrá lugar entre el 17 y 25 de septiembre. La capital del cine en el País Vasco ya se celebró en 2020 de forma presencial y con público. Esta edición, de acuerdo a su director, José Luis Rebordinos, establecerá los mismos protocolos que el año pasado.