Sociedad

El "número tres" del Vaticano, condenado por violar a un niño y abusar de otro

Un tribunal australiano ha condenado al ex asesor y tesorero del Papa Francisco, el cardenal George Pell, por pederastia

El cardenal George Pell, que fue considerado como el tercer hombre más poderoso del Vaticano por su posición como ex asesor directo del Papa Francisco y ministro de Finanzas de la Santa Sede, ha sido declarado culpable por un tribunal de Melbourne por los delitos de abusos sexuales contra niños en la década de los noventa.

La sentencia sale a la luz tan solo unos días después de la histórica cumbre vaticana celebrada desde el pasado 21 de febrero hasta el domingo 24 para atajar y encarar por primera vez los problemas de abusos sexuales que han sacudido -y sacuden- las entrañas de la Iglesia católica. Se trata de un caso también sin precedentes, pues es la primera vez que se condena a un miembro tan alto de la cúpula del clero.

A Pell se le acusa de haber abusado sexualmente de dos niños, ambos de 13 años, y de haber violado a uno de ellos. Los pequeños eran miembros del coro del prestigioso colegio St. Kevins. Tras conocerse la decisión del tribunal, el Papa ha confirmado las medidas cautelares impuestas al cardenal, que le prohíben oficiar misa y acercarse a menores hasta que se resuelva su apelación contra la resolución judicial que le considera culpable.

«Para garantizar el curso de la justicia, el Papa ha confirmado las medidas cautelares ya predispuestas contra el cardenal Pell, es decir que mientras se atiende a la verificación definitiva de los hechos, al purpurado le sea prohibido en vía preventiva el ejercicio de público ministerio (sacerdotal), así como el contacto en cualquier modo con los menores de edad», ha declarado el director interino de la sala de prensa del Vaticano, Alessandro Gisotti.

Gisotti ha manifestado que la Santa Sede está esperando el resultado del proceso de apelación, «recordando que el cardenal Pell ha reiterado su inocencia y tiene derecho a defenderse hasta el último grado», si bien ha manifestado que esta «noticia dolorosa» ha impactado a muchas personas, «no solo en Australia». «Reiteramos el máximo respeto por las autoridades judiciales australianas», ha dicho.

A este respecto, Gisotti ha añadido que se unen a los obispos australianos en la oración por las víctimas de abusos, reiterando «su compromiso con hacer todo lo posible hasta que la Iglesia sea una casa segura para todos, en especial para los niños y los más vulnerables».

El ex tesorero del Vaticano se encuentra, por el momento, en libertad condicional. Al parecer, la condena -que se dictaminó el pasado 11 de diciembre- fue unánime, si bien no se conoce aún la pena impuesta al cardenal.

El eclesiástico fue ordenado sacerdote en Roma en 1966, antes de regresar a Australia en 1971, donde escaló peldaños de la jerarquía católica. Fue elegido en 2014 por el papa Francisco para arrojar luz y aportar transparencia a las finanzas del Vaticano.

Pell ha defendido su inocencia hasta el final: «Soy inocente de estos cargos, son falsos», señaló ante los periodistas en Roma el 29 de junio de 2017, después de que se le imputaran los cargos.

Hace apenas diez días, el Papa aprobó la expulsión del sacerdocio del exarzobispo de Washington, el excardenal Theodore McCarrick, al que redujo al estado laical, tras el juicio de la Iglesia en el que fue encontrado culpable de abuso sexual. Se trató de una decisión de la Congregación para la Doctrina de la Fe, aprobada por el Papa Francisco, por la que se le aparta del sacerdocio por sus delitos, según informó Vatican News.

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