Sociedad

Tiñen de verde con sustancias químicas la ría de Bilbao para protestar contra el G-7

Colectivos opositores al G-7 han realizado "una acción de desobediencia" para protestar contra este organismo "tóxico" vertiendo sobre la Ría fluoresceina sódica, para dar temporalmente a sus aguas un color verde

La ría de Bilbao teñida de color verde.

La ría de Bilbao teñida de color verde. EUROPA PRESS

Colectivos opositores al G-7, que celebra estos días su cumbre en Biarritz, han realizado este sábado una acción de protesta para teñir la Ría como símbolo de protesta contra este organismo «tóxico» y lamentar que «también aquí» las instituciones son «cómplices» de sus políticas.

Representantes de estos colectivos se han concentrado este mediodía ante las escalinatas del Ayuntamiento de Bilbao, bajo el lema ‘Toxikoak kontuz. G7 ez hemen, ez inon! (Cuidado con los tóxicos. No al G7 aquí ni en ningún sitio)’, coincidiendo con la jornada de inicio de la cumbre del G7 en la localidad vascofrancesa de Biarritz.

Estos colectivos han censurado que es «una vergüenza que las personas que dirigen este mundo se reúnan plácidamente para defender sus intereses, que hacen que miles de personas diariamente mueran de hambre, donde las guerras forman parte de su negocio, donde nos engañan diciéndonos que en el heteropatriarcado podemos encontrar la igualdad, donde el poder económico es lo único que les importa pasando por encima de todo».

Según han indicado, con la protesta en Bilbao, pretenden advertir de que «los tóxicos no sólo están en Biarritz, sino también aquí», ya que, a su entender, las instituciones vascas también son «cómplices» de sus políticas y «subvencionan fábricas de armas» o invierten en «obras sin sentido» como el tren de alta velocidad o la Supesur mientras «se genera pobreza».

Además de la concentración, han realizado «una acción de desobediencia» y, según han explicado, han vertido en la Ría de Bilbao una sustancia «no tóxica», fluoresceina sódica, para dar temporalmente a sus aguas un color verde.

De esta manera, ha indicado un portavoz, se pretende reflejar que «los toxicos están aquí en nuestras instituciones, y tenemos que acabar con todo este tipo de clientelismo mundial». «Poco a poco hay que ir cambiando estas cosas y la desobediencia civil es un instrumento perfectamente válido», ha apuntado.

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