El Observatorio Andaluz contra la Homofobia, Bifobia y Transfobia, junto a Colega Torremolinos (Málaga), ha condenado este miércoles una agresión homófoba a una pareja gay que presuntamente tuvo lugar en la madrugada del pasado domingo en esta localidad malagueña.

Ambas entidades han hecho público en un comunicado que en la madrugada del sábado al domingo, sobre las 03.00 horas, se produjo esta agresión homófoba por parte, al parecer, de cuatro jóvenes sobre una pareja gay de mediana edad, procedente de Perpignan (Francia) y que se encontraba en Torremolinos pasando unos días de descanso.

Según la pareja, han indicado ambas entidades, «la agresión se produjo en la Cuesta del Tajo, cuando estos cuatro presuntos agresores salieron de una calle en la que apenas había luz y fueron hacia las escaleras, propinando golpes e increpándoles», diciéndoles: «maricones fuera, os vamos a echar a todos de aquí». La pareja gritó pidiendo auxilio pero no fueron escuchados, han señalado.

Tras los hechos, fueron al hospital para ser tratados de sus lesiones y constatar los partes médicos. «Uno de los agredidos es médico y no está seguro de que pueda seguir ejerciendo. Lo más terrible de todo es que el único motivo ha sido la homofobia, dado que no les han robado ni pedido nada, tan solo querían agredirlos por su orientación sexual», ha lamentado Santiago Rubio, presidente de Colega-Torremolinos.

Lo sucedido fue también puesto en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aunque aún se está a la espera de denuncia por parte de esta pareja, según ambas entidades, ya que tuvieron que volver a su ciudad. No obstante, han aclarado que volverán a España la próxima semana «a la comisaría más cercana que encuentren tras la frontera, para tramitar la denuncia en firme».

Por su parte, desde el Observatorio Andaluz contra la Lgtbifobia, su directora, Natalia Ronco, ha manifestado que «tristemente» se siguen produciendo este tipo de delitos de odio «motivado por una lacra como es la Lgtbifobia: personas que son insultadas, acosadas y agredidas por el simple hecho de ser, existir y amar».

«Pedimos, una vez más, que haya más seguridad en las calles y que los agredidos acudan a denunciar, es la única manera de poner negro sobre blanco lo que ocurre y acabar con la gran infradenuncia que hay», ha expuesto Ronco.