Inés Madrigal, la primera mujer reconocida por los tribunales como bebé robada que más tarde descubrió que fue entregada por su madre, ha pedido al Supremo que siga adelante con los recursos pese a la muerte en octubre de Eduardo Vela, a quien la Justicia responsabilizó de los delitos pero absolvió por prescripción.

Así lo quieren también los hijos del médico, que hace unos días presentaron ante el alto tribunal un poder notarial para actuar en representación de su padre, que falleció el pasado mes de octubre, con la intención de que se limpie su imagen, según informaron a Efe fuentes jurídicas.

En respuesta, Madrigal ha apoyado que la causa en el Supremo continúe aunque la responsabilidad penal de Vela haya extinguido, con la esperanza de que se pronuncie sobre la prescripción, que bloquea cientos de casos en España.

«En el caso que nos ocupa, ha de haber una sentencia con mayor razón, por la decisiva influencia que puede tener al respecto del tema de la prescripción del delito de detenciones ilegales sobre un fenómeno que ha conmocionado a la sociedad española por su gravedad, su extensión y su aparente impunidad», dice Madrigal en su escrito.

La Audiencia de Madrid responsabilizó a Vela, de entonces 85 años, de los delitos de detención ilegal, suposición de parto y falsedad en documento oficial por unos hechos que ocurrieron en 1969, cuando trabajaba en la clínica San Román de Madrid, pero le absolvió al considerar que habían prescrito.

Más tarde, Madrigal anunció que, tras 32 años de búsqueda, había encontrado a su familia biológica mediante una prueba de ADN a través de una empresa de EEUU, y explicó que su madre, que se quedó embarazada sin estar casada, no pudo quedarse con ella porque «era mandato de género dar a los niños en adopción».

Madrigal señala ante el Supremo que su madre, que falleció en 2013, no puede «ratificar o desmentir» en sede judicial si su «intención» fue entregarla voluntariamente ni cuál fue el papel de Vela, a quien acusa de «traficar» con su identidad.

«Mi madre biológica no vive para saber qué es lo que ocurrió en última instancia entre el doctor Vela y ella. Él cercenó toda la posibilidad de que me pudiera buscar», indica a Efe Madrigal, que acusa a Vela de haber falsificado su documentación, lo que le imposibilitó encontrar a su familia durante años.

Madrigal quiere dejar claro que su caso no es una adopción normal porque «en ningún momento» fue acorde a la ley y su madre biológica no habría podido recuperarla «si así lo hubiera decidido».

En su escrito, cuestiona que los hijos de Vela se acojan «sorprendentemente» a esta nueva versión cuando su padre jamás contó nada parecido en el juicio, donde negó toda acusación.

Tras el hallazgo, la Fiscalía consideró que se debía excluir de los hechos probados «el robo de un bebé» y el delito de detención ilegal.

Madrigal, que ha impulsado la asociación Infogenes, que busca «maximizar los reencuentros familiares a través de los laboratorios de ADN de EEUU», se opone porque el Supremo solo puede pronunciarse sobre los motivos esgrimidos en los recursos, presentados antes de la noticia.