Metro de Madrid ha instalado señalizaciones en forma de círculos rojos en el suelo de los andenes de las estaciones para asegurar la distancia social entre los pasajeros, pues estas marcas están separadas unas de otras por dos metros. La iniciativa se ha estrenado este jueves en la estación de Ifema, donde han acudido el vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado, y el consejero de Transportes, Ángel Garrido, y se extenderá a otras paradas del suburbano madrileño.

Estas pegatinas rojas indican que hay que mantener la distancia interpersonal y se unen a pegatinas instaladas en las paredes de las estaciones con la misma instrucción en castellano y en inglés. Metro de Madrid ha optado por la máxima distancia social para evitar contagios por la COVID-19, una iniciativa «necesaria especialmente cuando se empiece a recuperar la actividad laboral», ha señalado Aguado.

Con estos dos metros de separación se persigue que las personas que tengan que hacer uso del transporte público «lo hagan en condiciones de máxima seguridad, garantizando su protección y la de los usuarios». Aguado, ataviado con una mascarilla, ha destacado que el transporte público «es imprescindible para llegar al trabajo» pero que es necesario adecuarlo a «las nuevas circunstancias y realidades del servicio».

El Gobierno madrileño espera que esta iniciativa se extienda al resto de la red de Metro del país.