Arnau, un niño de 8 años les ha escrito una carta a sus padres para rogarles que no le dejen jugar más a videojuegos, por que «es lo mejor para mí». En el escrito, compartido por la madre en su cuenta de Twitter, el pequeño afirma que se pasa «todo el día con el Fortnite en mi corazón».

Según él, se merece que le prohíban utilizar los dispositivos electrónicos, pero «mi cerebro dice que necesito jugar a videojuegos». «Echo de menos aquel tiempo en el que iba a clase para tener tiempo para todo, cuando yo mismo no era el de ahora», escribe Arnau.