Restos de ramas en cauces, las lluvias causarían inundaciones por su falta de limpieza

Una capa de hielo cubre el pantano de El Vicario EFE

Sociedad

Restos de ramas en cauces, las lluvias causarían inundaciones por su falta de limpieza

Una vez avance el deshielo, acompañado de precipitaciones en forma de lluvia, se podrían acumular los restos causando desbordamientos

El paso de la borrasca ‘Filomena’ ha hecho que muchas ramas u otras partes de los árboles se hayan roto. Con ello, más allá de la limpieza exhaustiva que han realizado las autoridades locales y comunitarias en las zonas urbanas, muchos árboles también se han visto afectados en el campo. En las zonas próximas a los cauces o en los mismos, los restos vegetales podrían resultar peligrosos.

Cobra importancia realizar tareas de limpieza y reacondicionamiento del entorno para evitar posibles inundaciones. Daniel Portero, ingeniero de caminos y diputado en la Asamblea de Madrid por el Partido Popular, asegura que una vez avance el deshielo acompañado de precipitaciones en forma de lluvia se podrían acumular los restos causando desbordamientos.

«Cuando no tienes limpios los cauces limpios, con cualquier venida de lluvia que se produzca se pueden hacer tapones y el agua saldría de su curso», afirma. En este sentido, las poblaciones próximas a estos embalsamientos se podrían ver afectadas ante el paso de una eventual borrasca estacional que descargue un gran volumen de lluvias.

Las labores de reacondicionamiento de estos parajes corresponden a las confederaciones hidrográficas, en este caso, a la Confederación Hidrográfica del Tajo. Desde el punto de vista de Daniel Portero, la entidad pública encargada de gestionar su correcta conservación a día de hoy «no han hecho nada».

Puntos peligrosos sin acondicionar

Un paraje próximo a Arganda del Rey, uno de los municipios más inundables de la Comunidad de Madrid, ejemplifica esta problemática. Las proximidades de la entrada de una bocamina —actualmente cumple la función de canalizar el agua de las precipitaciones—, cuyo túnel termina en las inmediaciones de la localidad, se encuentra con restos de ramas tronchadas tras el temporal.

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    Daniel Portero
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Ubicada en las inmediaciones de la carretera Nacional III, los pasos inferiores de desagüe pasan por debajo de la calzada. Eso provocaría que el agua saltara a la N-III desde el cauce. Esto inundaría de nuevo las calles próximas al municipio madrileño, una vez se taponasen por las ramas y arbustos tronchados de la nevada.

Diferencias con el medio urbano

Santiago Martín, portavoz de Ecologistas en Acción y coordinador de Agua dentro de la plataforma, afirma que muchas de las limpiezas que se realizan en los cauces de cara a prevenir inundaciones «parecen barridos». «No hay que limpiar por sistema todos los ríos, no son canales y entonces hay que tener mucho cuidado a la hora de retirar las ramas o similares», detalla a El Independiente.

No hay que limpiar por sistema todos los ríos, no son canales

santiago martín, ecologistas en acción

Martín asegura que en el campo el daño de los árboles no «puede compararse» al de las ciudades. «En las ciudades los árboles, al ser sometidos a podas de forma periódica hace que se produzcan mayores daños», detalla. Ecologistas en Acción considera que lo correcto en esa situación, desde un punto de vista respetuoso con el entorno, sería esperar a que avanzase el deshielo.

«Cuando se haya ido toda la nieve prensada el daño generado. En las zonas donde se hayan producido taponamientos se ha de actuar». Santiago Martín asegura que las ramas y restos vegetales secos cumplen una función muy ambiental muy importante en el ecosistema. «Estamos acostumbrados a que todo salga mal, se irán retirando conforme se puedan», asevera.

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