Cientos de aficionados del Athletic de Bilbao desataron el caos ayer por la tarde a escasas horas de la final de la copa, que su equipo jugó y perdió contra la Real Sociedad en Sevilla. Antes del partido, los seguidores de los Leones se aglomeraron en las inmediaciones de San Mamés, destrozaron mobiliario urbano y se enfrentaron a la Ertzaintza. La peor parte se la llevó una joven que fue trasladada al hospital tras recibir un botellazo.

Las aglomeraciones comenzaron a las 12 de la mañana en el entorno de la calle Licenciado Poza, donde se concentran habitualmente los seguidores del Athletic antes de un partido. La situación se complicó a medida que avanzaba la tarde y después de que la policía vasca cortase los accesos a Poza. En torno a las 18 horas, un grupo de aficionados cruzó contenedores y lanzó objetos contra los agentes de la Ertzaintza.

Las imágenes de aglomeraciones y aficionados del conjunto bilbaíno desatados incumpliendo las normas de distancia de seguridad se viralizaron en las redes sociales. La tensión creció cuando un grupo de seguidores leones empezó a lanzar botellas a los agentes desplegados en la zona. La fiesta multitudinaria terminó en un enfrentamiento con la Ertzaintza.

Según el Departamento de Seguridad, se han impuesto algunas sanciones por el incumplimiento de las normas sanitarias, aunque sin detenidos. 

En San Sebastián también se produjeron aglomeraciones en la Parte Vieja, con la calle Juan de Bilbao abarrotada y muchas personas «poteando» con camisetas de la Real Sociedad, cánticos y banderas, pero sin incidentes ni presencia notoria de la Ertzaintza. 

La Real Sociedad se llevó ayer en La Cartuja de Sevilla la final aplazada de la Copa del Rey 2019/20. El encuentro se resolvió por 1 a 0, en un partido sin incidentes ni pitidos al himno nacional como en ediciones anteriores.

Las aficiones de ambos clubes habían sido previamente aconsejadas por Iñigo Urkullu, lehendakari del Gobierno vasco, de evitar todo tipo de causalidades o situaciones que no respeten las medidas sanitarias y normativas establecidas a causa de la crisis del coronavirus. Las imágenes de cientos de aficionados despidiendo a los leones y a los txuri-urdin hicieron saltar todas las alarmas.

El alcalde de Bilbao los tilda de «energúmenos»

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, calificó de «energúmenos» a las personas que durante la concentración masiva de aficionados del Athletic de Bilbao provocaron los incidentes y pidió «un poco de cordura».

«Algunos energúmenos montando incidentes antes de la final. ¿ Y las familias que hoy sufren por el Covid o por no poder disfrutar de este día histórico?», se preguntó en su cuenta oficial de Twitter.

Aburto señaló que los responsables de los incidentes que no representan «los valores del Athletic ni de la ciudad». «Por favor, un poco de cordura y dejadnos disfrutad en paz», añadió.

Urkullu: «Hay mucho que reflexionar»

El lehendakari, Íñigo Urkullu, también manifestó su rechazo ante lo que consideró como una muestra de «incivismo, insolidaridad e irresponsabilidad». «Me duele, también, por la falta de sentimiento honesto para con la letra de los himnos de Athletic Club y Real Sociedad por parte de todas las personas que, atentando contra la salud pública y contra quien como la Ertzaintza tan solo pretende mantener un orden en el cumplimiento de las medidas en beneficio común, desprecian la grandeza que sí debería ser expuesta como hecho diferencial», expresó en un mensaje remitido a los medios de comunicación.

«Sea cual sea el resultado del partido de fútbol -que deseo que sea encuentro de fútbol entre dos equipos de clubes vascos y que venza el mejor- hay mucho de lo que reflexionar», señaló.