Sociedad

Atención integral para cumplir años con calidad de vida

Clece procura a los mayores una atención coordinada y global desde el punto de vista físico, cognitivo, emocional y nutricional

Atención integral para cumplir años con calidad de vida. Clece ofrece una atención coordinada y global que se ocupa del bienestar físico, cognitivo, emocional y nutricional de los usuarios.

Clece

El pasado 1 de octubre, con motivo del Día Internacional de las Personas de Edad, Naciones Unidas recordaba que para 2050 se prevé que el número de personas mayores supere los 1.500 millones en todo el mundo, el doble que en la actualidad. En España, uno de los países donde la esperanza de vida media supera los 80 años, la población mayor de 65 años alcanzó en 2021 el 20 por ciento del total.

Ahora que vivimos más que nunca, el reto es sumar calidad a los años que vivimos. Clece es una de las compañías españolas con más experiencia en ofrecer los cuidados necesarios para fomentar un envejecimiento activo, a través de los servicios que gestiona en varios municipios de España de ayuda a domicilio y teleasistencia, así como en residencias y centros de día. En ellos, se brinda una atención global a nivel físico, cognitivo, emocional y nutricional gracias al trabajo coordinado de fisioterapeutas, médicos, enfermeros, psicólogos, animadores, trabajadores sociales y auxiliares. El objetivo de su modelo de Atención Integral Centrada en la Persona es potenciar la calidad de vida de usuarios y residentes.

Acompañamiento psicológico

«La residencia es como un ecosistema: si falla un elemento, falla todo», explica Mamen Guirao, psicóloga general sanitaria en el centro CleceVitam Carmen Conde de Cartagena. Su departamento es una de las piezas clave para que todo funcione adecuadamente. «Nos coordinamos con el área de trabajo social para la acogida y la valoración inicial de los residentes y nos ocupamos de su seguimiento y evolución», apunta. En interlocución constante con los profesionales del resto de secciones, el equipo de psicología acompaña al residente y a sus familias en el proceso de adaptación al centro.

«Ayudamos a evitar conductas que puedan ser negativas, pero también reforzamos las positivas. Para ello, hay que escuchar y comprender a los usuarios, validar sus emociones y respetar su identidad». Así, han conseguido que muchas personas evolucionen muy positivamente en su nuevo entorno. «Gente que llevaba mucho tiempo viviendo sola, o que en la entrevista inicial se ha declarado poco sociable, crea aquí redes de amistad muy bonitas y sólidas compartiendo actividades y experiencias», asegura la psicóloga de CleceVitam.

El trato personal e individualizado y el trabajo coordinado de las diversas áreas permite detectar la aparición de necesidades específicas, pero, sobre todo, fomenta un entorno agradable y seguro. A ello contribuyen las propias instalaciones de esta residencia de Cartagena, inaugurada en marzo de este año. «Cuenta con zonas exteriores y espacios muy amplios y luminosos. La disposición de las habitaciones alrededor de las zonas comunes favorece las relaciones sociales», señala Guirao.

Fisioterapia para trabajar la autonomía personal

A la calidad de vida de los residentes de CleceVitam Carmen Conde también contribuye el trabajo de la fisioterapeuta Norma Piccitto. El objetivo de los ejercicios de calentamiento, fortalecimiento y mejora del rango articular que les propone es mantener y desarrollar la movilidad para que conserven su autonomía personal. «Seguir haciendo por sí solos cosas básicas como andar, comer, asearse o vestirse puede parecernos insignificante, pero para ellos es lo más importante», explica.

Piccitto se sirve del juego y la complicidad para aumentar la motivación de los mayores y conseguir que participen en las sesiones de terapia individual y gimnasia grupal. «Siempre hago actividades para involucrar a todos. Es un momento de alegría y diversión que fomenta el compañerismo», asegura. Durante el trabajo individual con los residentes, adaptado a las necesidades de cada uno, la fisioterapeuta también estimula su mente con retos y preguntas.

El trabajo coordinado de las diversas áreas permite detectar la aparición de necesidades específicas

«Los auxiliares, la psicóloga y el médico pasan mucho más tiempo con ellos, y yo utilizo lo que me cuentan para mejorar y personalizar mi trabajo. Esto es como una pequeña familia. Siempre alguien se da cuenta de algo y lo comparte en la reunión semanal de los viernes. Hay un intercambio de información en todas direcciones. La colaboración es el mejor liderazgo», concluye Piccitto.

La importancia de la alimentación

La alimentación es otro aspecto fundamental del sistema de atención integral de la residencia. Lo constata Lorena Argente, nutricionista y técnico de seguridad alimentaria de las residencias CleceVitam en Cartagena y Castellón. Ella es la responsable de elaborar los menús que se sirven a los usuarios y de supervisar la rigurosa valoración nutricional de cada plato. El punto de partida es «un menú basal sin restricciones, de en torno a 2.000 calorías, con todos los macronutrientes», precisa. «Incluye mucha fruta, verdura y legumbres, y carne magra y pescado prácticamente todos los días. Evitamos las grasas y los fritos y cocinamos con muy poca sal». Se diseñan, además, menús específicos para diabéticos, enfermos renales y pacientes de otras dolencias.

En comunicación permanente con el personal de los centros, los responsables nutricionales de Clece procuran adaptar los menús a los gustos de los usuarios y a las tradiciones culinarias del lugar. Y es que la comida es mucho más que una necesidad, es un placer que forma parte de la vida de las personas, además de un potente elemento de recuerdo y evocación. En ese sentido, Clece ha desarrollado recientemente con la Diputación de Valladolid una experiencia pionera, el libro Saboreando Recuerdos, que recoge recetas típicas aportadas por los usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio de la provincia. Para ello, estos han trabajado conjuntamente con las auxiliares que prestan el servicio, y que tomaron nota de sus indicaciones para realizar cada receta. Una actividad que les ha exigido un ejercicio de memoria y concentración que ahora ven con satisfacción convertido en un libro. Clece ha extendido la experiencia a otros territorios como Andalucía, Canarias, Cataluña o Extremadura.

Te puede interesar