Imagen del Camp Nou vacío antes del Barcelona-Sevilla del 4 de octubre

Imagen del Camp Nou vacío antes del Barcelona-Sevilla del 4 de octubre AFP/EP

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Un clásico vacío

Barcelona y Real Madrid se miden en duelo con pocos atractivos: en un Camp Nou sin público, con la temporada recién comenzada y a la hora de la siesta

Cuando se cumplen 20 años del regreso de Figo al Camp Nou, cuando hace una década del 5-0 de Guardiola a Mourinho, parece que cualquier clásico pasado fue mejor. El del sábado, el primero de la era del coronavirus y el último de Leo Messi en casa, llega con un cartel desaborido.

Será en en el Camp Nou, el estadio más grande de Europa, sin público. Será en la jornada siete de LaLiga y no está en juego ni el liderato del torneo. Será con los dos equipos todavía al ralentí. A eso súmenle que el partido arranca a las 16:00, en plena siesta, lejos de los focos de la noche y con la gente más pendiente de las restricciones sociales que de la pelota.

«Va ser un Clásico extraño sin público», dice Samuel Eto’o

El mayor aliciente está posiblemente en el banquillo y en la figura de un Zinedine Zidane que llega a la cita en un momento delicado. Dos derrotas seguidas en casa ante rivales menores, Cádiz y Shakhtar Donetsk, han convertido al francés en la diana de la crítica. En un Real Madrid sin cracks mundiales, con Hazard más tiempo en la enfermería que en el césped, la responsabilidad parece que recae más que nunca en el técnico. En algunos medios ya incluso se habla de posibles sustitutos.

En el Barcelona las cosas no andan mucho mejor. El 5-1 del martes ante el Ferencvaros fue un bálsamo después de la derrota ante el Getafe en la última jornada liguera. No termina de arrancar el proyecto de Koeman después de un verano surrealista con caso Messi. Tras amenazar con irse, el argentino al final dio marcha atrás viendo el lío judicial en el que se metía. Pero mucho tienen que cambiar las cosas en los próximos meses para que éste no sea su último clásico en el Camp Nou.

Un clásico tranquilo hasta para el árbitro

«En el Clásico no hay un favorito claro, llevamos pocas jornadas y los equipos se están rodando. Los dos lo han pasado mal en la última jornada y van a salir muy motivados», señaló esta semana el ex futbolista Carles Puyol.

«Va ser un Clásico extraño sin público», coincide su antiguo compañero Samuel Eto’o. «Es un partido único y espero que los jugadores den el espectáculo que siempre queremos ver. Me gustaría que Messi sea el jugador del partido y que el Barcelona gane».

Fernando Hierro, otro clásico de los clásicos, pone también el acento en la extrañeza que va a suponer un partido de estas características sin público. «No sabemos cómo va a ser la reacción de los jugadores. Pero, como equipo visitante, posiblemente para el Real Madrid será mejor. Y para el árbitro también”, bromeó el antiguo central blanco.

Drones en el primer clásico del Covid

Con las 90.000 butacas vacías, todo el que quiera seguir el partido lo tendrá que hacer a través de la televisión. El dispositivo que ha preparado LaLiga para llevar el clásico a todos los rincones del mundo cuenta con más de 30 cámaras y varias novedades respecto a las últimas retransmisiones.

Según publica el diario Sport, que tuvo acceso al dispositivo, habrá 31 cámaras, con dos de ellas en el túnel de vestuarios y una travelling colocada en la grada a lo largo de 70 metros. Otra de las grandes novedades será la utilización de drones, tal y como anunció LaLiga la semana pasada.

«Los drones nos permiten sobrevolar estadios desde un ángulo muy atractivo y más cercano, para ofrecer unas imágenes muy atractivas para la previa y el postpartido», señaló el responsable de contenidos y programación de LaLiga, Roger Brosel.

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