Un coche negro, con las lunas tintadas, salió del despacho de abogados de Novak Djokovic cuando quedaban unos minutos para las 21:00 horas del lines en Melbourne. Nadie sabe si el serbio iba dentro, pero la multitud de aficionados que llevaba horas congregada empezó a gritar Free Nole, Free Nole. En efecto, Djokovic es libre. Pero de momento. Porque el rocambolesco caso de su entrada en Australia parece no tener fin.

El número uno del tenis mundial ha ganado la batalla judicial sobre su visado de entrada en Australia, pero las autoridades del país todavía pueden activar palancas legales para detener al campeón de 20 Grand Slam. Mientras, no dejan de crecer las dudas acerca de su positivo, la vía que ha esgrimido para entrar sin vacunarse. A continuación, resumimos las claves del caso.

La llegada a Australia

Djokovic aterrizó en el aeropuerto de Tullamarine de Melbourne el 6 de enero con la mente puesta en el Abierto de Australia, un torneo que ha ganado ya nueve veces y cuya edición de 2022 se celebrará del 17 al 30 de enero. El serbio, que ha admitido no estar vacunado, había solicitado una exención médica a la Federación Australiana de Tenis para poder participar, ya que el país oceánico exige a sus visitantes que estén vacunado del coronavirus. La Federación le dio el visto bueno y Djokovic viajó a Australia supuestamente con todos los papeles en regla para poder entrar al país.

La detención en el aeropuerto

El problema llegó cuando intentó cruzar la frontera. Los agentes de la Fuerza Fronteriza Australiana (ABF) revisaron la documentación y cancelaron el visado del jugador. Consideraron que la exención prescrita por la Federación Australiana de Tenis no era válida. El jugador fue trasladado a una sala custodiada por policías y le dieron 20 minutos para que argumentara por qué le tendrían que dar el visado.

En la vista celebrada hoy se conoció la charla de Djokovic con los agentes. «¿Me está dando 20 minutos para que le dé una información que no tengo? ¿A las cuatro de la mañana?», respondió el tenista. «Es una situación muy complicada, porque son las cuatro de la mañana y no puedo contactar con nadie de la Federación de Tenis de Australia ni del Gobierno de Victoria (el estado donde está Melbourne)».

De momento, se desconoce quién tiene la culpa de que la federación de tenis les dijera a los jugadores que con un positivo en las últimas semanas era suficiente para acceder al país. Algo falla en esa cadena: o la federación dio información errónea a los jugadores o hubo un malentendido entre el Gobierno Federal y el de Victoria o las autoridades indicaron a la federación unas pautas que luego cambiaron.

Seguidores de Novak Djokovic, en Melbourne.
Seguidores de Novak Djokovic celebran el fallo del juez en Melbourne. EP

Retenido en el Park Hotel

Ese mismo 6 de enero fue trasladado por la policía al Park Hotel, un centro de de cuarentena estatal en Melbourne que también ha albergado a solicitantes de asilo. Ahí estuvo varios días -sin desayuno, según ha denunciado su familia- a la espera de que se resolviera el caso.

Durante su retención, se empezaron a conocer detalles sobre la exención. Los abogados del jugador argumentaron que dio positivo el 16 de diciembre, una versión que ha defendido el propio Djokovic en una declaración jurada ante el juez de Melbourne. «El 16 de diciembre, me realicé un test y fui diagnosticado con SARS-CoV2». Ahí reside una de las grandes dudas. A continuación, la declaración jurada de Djokovic completa.

¿Dio positivo por Covid?

A la vista de varios hechos, las dudas sobre el positivo de Djokovic están fundadas. El serbio asegura que le realizaron una PCR el 16 de diciembre. Según el informe médico aportado, le tomaron la muestra a las 13:05 de la tarde y el resultado estaba disponible a las 20:19, unas horas después.

Pero al día siguiente, tal y como él mismo publicó en las redes sociales, estuvo en un acto de su fundación sin mascarilla y sin distancia de seguridad. Y el 18 de diciembre se realizó una sesión de fotos con el periódico L’Equipe.

El informe del positivo también da lugar a suspicacias. Según han denunciado algunos periodistas especializados en el circuito de tenis, como Ben Rothenberg, al escanear el QR del informe llevaba en algunas ocasiones a una página web con un resultado positivo y después a otra con uno negativo. Conociendo todos los requerimientos y fechas, hay una cosa clara: cuando quedaba justo un mes para que comenzase el Abierto de Australia, Djokovic solo tenía dos opciones para poder entrar al país, contraer el covid o vacunarse.

En la rueda de prensa que ha ofrecido hoy su familia desde Serbia, han preguntado por la prueba del día 16. Djorde Djokovic, el hermano pequeño, ha respondido: «Todo el proceso fue público y todos los documentos son legales». En ese momento, una periodista ha repreguntado por el acto en el que participó el 17 de diciembre. «La rueda de prensa queda suspendida», ha señalado Djorde Djokovic entre aplausos.

La sentencia: Djokovic es libre

Cuatro días después de su retención en el aeropuerto, este lunes se ha celebrado la vista del caso en Melbourne. El juez Anthony Kelly ha decidido que Djokovic puede entrar en el país y que no puede ser deportado. La sentencia del juez no tiene en cuenta ningún asunto de Salud Pública y se basa únicamente en los tiempos que manejaron los agentes en el aeropuerto. «A Djokovic se le dijo a las 05:20 horas del pasado jueves que podría tener hasta las 08:30 para dar respuesta al aviso de cancelación de su visado. Después se le pidió una respuesta a las 06:14, y los oficiales tomaron la decisión a las 07:42. Por lo tanto, se le negó al solicitante el plazo hasta las 8:30”, señala el juez Kelly en su sentencia.

Unas horas después, el tenista ha colgado una foto en la que se le ve con parte de su equipo en la Rod Laver Arena, la pista principal del Abierto de Australia. «Estoy encantado y agradecido de que el juez revocara la cancelación de mi visado. A pesar de todo lo que ha pasado, me quiero quedar y tratar de competir en el Abierto de Australia. Sigo concentrado en eso. Volé aquí para jugar en uno de los eventos más importantes que tenemos. Por ahora no puedo decir más, pero gracias a todos por estar conmigo y animarme a mantenerme fuerte».

La amenaza del Gobierno australiano

Con Djokovic libre y entrenando, uno podría decir que el asunto está zanjado. Pero ni mucho menos. El abogado que ha defendido los intereses del Gobierno en la causa, Chris Tan, ha señalado que el Ministerio de Inmigración podría volver a cancelar el visado de Djokovic. De acuerdo a la ley de inmigración del país, el ministro Alex Hawke tiene el poder de cancelar visados sin necesidad de justificarlo, según explica The Age.

El reputado periódico australiano señala en su información que el ministro de Inmigración tenía cuatro horas tras la sentencia para tomar la decisión de cancelar de nuevo el visado. Y aunque decidió no hacerlo, todavía tiene otros atajos legales a su disposición detener al jugador. «El Gobierno ha decidido no tomar una decisión en el periodo de cuatro horas, lo que significa que Djokovic es libre. Se espera que el ministro tome una decisión sobre el visado mañana como pronto», señala el diario. Si el ministro toma la decisión de retirar la visa a Nole, el serbio podría exponerse a una sanción de tres años sin poder entrar a Australia.