La investigación del crimen de la mujer de 26 años en Vinaroz (Castellón) por parte de su pareja sigue abierta para determinar el grado de participación de los detenidos y no descarta nuevos arrestos, según ha confirmado el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Juan Carlos Fulgencio.

Este asesinato machista eleva a 16 el número de mujeres muertas por violencia de género en España en lo que va de año, después de que la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género lo haya determinado como un nuevo caso a esta «interminable e insufrible lista», ha lamentado el delegado en declaraciones a los medios tras el minuto de silencio en Valencia.

El cuerpo fue localizado en la noche de este domingo, enterrado y con signos de violencia en un descampado de Ulldecona (Tarragona). La desaparición de la joven fue denunciada el 7 de marzo en Vinaroz -localidad donde residía- por su compañero sentimental, un hombre de 22 años que fue detenido el pasado viernes y finalmente confesó el crimen y que ha pasado a disposición judicial este lunes, según ha informado la Guardia Civil a EFE.

El crimen eleva a 16 el número de mujeres muertas por violencia machista

Respecto a la participación de los otros arrestados, el delegado del Gobierno ha explicado que la investigación sigue abierta y «no se descarta ninguna posibilidad; tampoco que las detenciones finalicen donde están, bien por participación o por encubrimiento».

Por tanto, «barajan cualquier posibilidad» tanto la Guardia Civil de Castellón como las unidades que se trasladaron de Madrid para el interrogatorio del sospechoso que dio lugar a su forzada detención. «Es un caso cuyos extremos no están cerrados», ha subrayado Fulgencio, que ha apelado a la cautela y a dejar trabajar a las fuerzas de seguridad.

En cuanto a si el crimen tuvo lugar en Vinaroz o en Tarragona, el delegado ha indicado que «posiblemente» se cometió en la localidad castellonense donde ambos residían, si bien todavía está por confirmar.

Tras la aparición del cadáver, las autoridades españolas se han puesto en contacto con las de Rumanía, ya que la mujer entró en España con pasaporte rumano, aunque procedía de Moldavia.