La parición del smartphone en nuestra sociedad ha supuesto un punto de inflexión en nuestras vidas. Ha optimizado muchas partes de nuestra vida, pero también ha sucedido lo contrario. Ha hecho que ocurran accidentes en las carreteras, tengamos golpes, o nos caigamos por estar distraídos. Una notificación nueva es suficiente para hacernos fijar la mirada en la pantalla y sentir la necesidad irrefrenable de acudir tras el sonido o zumbido.

Una enfermera de un hospital de Bolivia estaba atendiendo a un bebé recién nacido, que se encontraba en la camilla junto a su madre, con una sola mano. La criatura se recupera en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) tras haberse caído al suelo. La enfermera que lo atendía dejó de sujetarlo para atender a las notificaciones de su teléfono móvil.

Al coger el smartphone se le escapó de las manos y terminó impactando contra el suelo de la habitación hospitalaria con un fuerte golpe en la cabeza. Los hechos ocurrían ante la atónita mirada de la madre, que permanecía en reposo, convaleciente del parto, que no paraba de gritar nerviosa de la tensión y tuvo que precisar atención médica.

Indignación tras la negligencia de la sanitaria

«No tienen cuidado, están más preocupados por chatear que de atender a los pacientes. Me gustaría que en el hospital no estuviese con los móviles», aseguró un testigo a un programa de Telemundo, un canal de televisión latinoamericano. Además, los familiares de la madre y el bebé presenciaron el terrible suceso y mostraron su indignación tras la negligencia de la sanitaria grabando la escena. En los vídeos se aprecian los gritos de la madre.

Según informaron los responsables del hospital se procederá a una sanción de la enfermera por conducta negligente. A raíz de lo ocurrido, otros pacientes mostraron su apoyo a la familia y aseguraron que en este hospital suelen descuidar a los pacientes y se pasan el tiempo manejando su teléfono móvil.