La enfermedad del Covid-19 ha provocado la muerte de, en menos de cuatro semanas, a los tres integrantes de una familia. Concretamente al padre y madre de 80 y 85 años respectivamente y a su hijo de 55. «Es algo triste como pocas cosas», aseveran muchos de los vecinos de la localidad valenciana de L’Alcúdia. Se infectaron ya que uno de los integrantes, el hijo, portaba el virus de manera asintomática.

En este sentido contagió el Covid-19 a sus padres al poco tiempo, y comenzaron desarrollar los primeros síntomas con lo que tuvieron que ser ingresados de urgencia en el Hospital de Alzira. Ambos ingresaron con un día de diferencia. La covid acabó con la vida del patriarca tan solo tres días después de haberse instalado en el centro sanitario. A día siguiente el hijo tuvo que ser trasladado también al centro asistencial por las complicaciones derivadas de la enfermedad.

Madre e hijo soportaron muchos de los agravios que se relacionan con la enfermedad. El hijo fue el primero en perder la vida, concretamente a principios del mes de enero. La madre murió apenas dos días después, en un periodo muy estrecho de tiempo. Concretamente con menos de un mes de diferencia con respecto al padre. Ninguno de los tres recibió el cálido adiós que se merece cualquier persona tras su defunción. Les pasó a ellos como les podría haber ocurrido a otros, así de aleatoria es la pandemia.