Sucesos

Así fue el robo en Coque: tres encapuchados envolviendo las botellas de vino

Rafael Sandoval, sumiller del restaurante Coque.

Rafael Sandoval, sumiller del restaurante Coque. EFE

Tres encapuchados envolviendo las botellas de los mejores vinos de la sala. Así fue el modus operandi del robo en el restaurante Coque de Madrid, según s ehan ido conociendo los detalles.

Según relata Pilar Salas (Agencia Efe), los tres ladrones se tomaron su tiempo para envolver cuidadosamente en papel protector las preciadas botellas de Pétrus, Château Lafleur, Harlan Estate y viejos riojas de Tondonia, Marqués de Murrieta o Marqués de Riscal que atesoraba una de las mejores bodegas de restaurante de España, la del biestrellado Coque (Madrid).

Tal y como ha quedado registrado en las cámaras de seguridad, tres personas merodeaban en los alrededores del restaurante en la noche del sonado robo, la del 31 de octubre; poco después, tres encapuchados accedían al restaurante con una radial a través de una farmacia cerrada que, a su vez, comunicaba con un patio del establecimiento.

Un vez en ese patio los ladrones entraron por una puerta trasera al local y rompieron el cristal de la bodega para sustraer 132 de las 25.000 botellas que alberga.

«Actuaron con toda la tranquilidad del mundo, envolviendo en papel las botellas para que no se rompieran», asegura el sumiller Rafael Sandoval, copropietario de Coque junto con sus hermanos Mario (cocinero) y Juan Diego (sala).

Añade que «fueron a tiro hecho» y a «por las marcas famosas». Toda su vertical de Pétrus, unos vinos de Pomerol (Francia) que, según la tienda especializada Lavinia (Madrid) despiertan «una devoción casi mística» y cuentan con «una reputación legendaria» no sólo por su calidad, sino por su pequeña producción de unas 2.500 cajas anuales, lo que eleva el precio de cada botella a «miles de euros».

También fueron a por los de la bodega francesa Château Lafleur y la californiana Harlan Estate, cuyas producciones se encuentran entre las más prestigiosas y codiciadas del mercado, y robaron un Château d’Yquem de 1983, pero dejaron una botella de otra añada más valorada por los expertos.

«Pido no comprar vinos a mitad de precio porque o son falsos o son robados. Hacerlo potencia estos robos», declara el sumiller de Coque

Por eso Rafael Sandoval cree que estos «ladrones de guante blanco» actuaron «bajo pedido».

En el encargo debían figurar también riojas «muy viejos» de las prestigiosas Viña Tondonia, Marqués de Murrieta y Marqués de Riscal, que también sustrajeron.

Aunque en un principio el sumiller valoró en unos 175.000 euros las 132 botellas hurtadas, asegura que aún están calculando el valor real: «Una de las botellas de Pétrus la compré hace 15 años, hoy se ha revalorizado».

Pero, añade, «el mayor daño es el emotivo» porque se han llevado «botellas heredadas de nuestro abuelo -quien inició el negocio familiar en 1955- que son irrecuperables, no se pueden conseguir esas mismas».

Y es que La Sacristía, como los hermanos Sandoval bautizaron la bodega de Coque, es producto de «viajes, tiempo e inversión» en busca de «vinos singulares y únicos», muchos de pequeños productores desconocidos, además de una imponente colección de vinos viejos.

«Es el esfuerzo y los ahorros de la familia, de 30 años de trabajo, todo está invertido aquí. Entendemos que se genera más economía al venderlo y el que no se vende se va revalorizando cada año».

Rafael Sandoval se ha esforzado a lo largo de su carrera en crear una de las bodegas más importantes de España y, además de estar asegurada, contaba con «todas las medidas de seguridad»; pero era la noche de Hallowwen, llena de fiestas y ruido y «nadie escuchó nada». Los ladrones sabían que justo al lado del restaurante, ubicado precisamente en la calle Marqués de Riscal, había una farmacia cerrada desde hace un tiempo por jubilación del dueño.

Eso sí, reconoce, al incluir la visita a La Sacristía en la experiencia de los comensales de Coque -se degustan allí algunos de los aperitivos antes de tomar otros en la cocina y pasar a la sala- «se hacen fotos y vídeos», con lo que queda a la vista de los clientes de ese mercado negro del lujo que «cada vez se mueve más en torno al vino».

Aunque todavía afectado por lo ocurrido, Rafael Sandoval tiene «mucha confianza» en el trabajo policial y espera poder recuperar esas preciadas botellas.

Mientras tanto, La Sacristía vuelve a lucir impecable para los comensales de Coque: «No nos van a quitar nuestro estilo».

El sumiller alerta a los consumidores: «El mercado negro del vino se mueve cada vez más –hace un año fueron sustraídas de Atrio (Cáceres) 45 botellas de vino valoradas en 1,6 millones de euros- por lo que pido no comprar vinos a mitad de precio porque o son falsos o son robados. Hacerlo potencia estos robos». 

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