Josema Yuste da el salto a la dirección teatral con Taxi. Es verdad, no es la primera vez, ya lo había hecho en La cena de los idiotas, pero como él mismo confiesa: “Aquél era un proyecto que ya existía  y no podía meter muchas cosas. Con Taxi es la primera vez que participo en un proceso de creación al 100%”.

Josema Yuste, acompañado por Alfredo Cernuda y Sergio Fernández, lleva año y medio conduciendo un Taxi con el que se ha paseado por toda la geografía española. Desde el pasado 15 de septiembre permanece instalado en el Teatro de la Latina de Madrid.

Allí cada noche se transforma en un taxista que, aparentemente, lleva una vida normal, en cierto modo gris y monótona. Nada más lejos de la realidad. Aunque parezca un hombre aburrido, está casado con dos mujeres a la vez y vive con cada una en dos barrios diferentes, lo que le obliga a hacer verdaderos juegos malabares para poder contentar a ambas. Su plan se desmorona cuando acaba en el hospital y su nombre aparece por partida doble en la comisaría de cada distrito. “Imagino que es posible mantener una doble vida; el que lo consiga desde luego es un artista. ¡Menudo estrés!”, bromea.

Josema Yuste y Sergio Fernández, en un momento de la representación de 'Taxi' en el Teatro de la Latina.

Josema Yuste y Sergio Fernández, en un momento de la representación de ‘Taxi’ en el Teatro de la Latina.

La mitad de Martes y 13 (él no quiere, pero para más de una generación de este país siempre será la mitad, incluso, un tercio de Martes y 13) llevaba mucho tiempo queriendo dar el paso hacia la dirección teatral. Barruntaba la idea de conducir una comedia de enredo, «pero de mucho enredo y que todo estuviera bien cosido, que fuera una historia bien construida, bien escrita, muy liosa y muy divertida”. A Yuste le da igual que la obra original triunfara 12 años seguido en el West End londinense, entre 1983 y 1994.  Él se topo con la obra y le pareció perfecta. “La obra no era muy conocida, así que hemos podido adaptarla a nuestro entorno, a  nuestra cultura y llevando a los personajes al límite. Creo que hemos hecho un trabajo decente”.

Admirador de Muñoz Seca

Admirador del teatro de Pedro Muñoz Seca, se siente orgulloso cuando lo comparan.  El escritor del Puerto de Santa María cultivó el sainete y el juguete cómico, aunque su nombre siempre se ha identificado con el astracán, el género teatral que inventó y donde fue capaz de llevar los recursos cómicos hasta el límite, entregándose a la exageración y al disparate, sin pretensión alguna de verosimilitud. “Su humor me toca de muy cerca. En Taxi hemos procurado mantener un punto surrealista, dentro de lo coherente de la historia; nos hemos permitido darle algún toque absurdo porque el personaje lo requería para escabullirse de su doble vida».

Josema Yuste es ya un clásico de la escena, ha protagonizado Cuando Harry encontró a Sally, Nadie es perfecto, Una pareja de miedo y La cena de los idiotas, que ha permanecido cinco años en cartel. En el cine ha protagonizado 12 películas, entre las que destacan La corte del faraón, Aquí huele a muerto, El robo de la jojoya o Atraco a las tres y media. Veterano actor, director novel: “Es algo que siempre me había atraído, pero me daba miedo porque no me sentía lo suficientemente preparado. Con La cena hice mis pinitos y ahora con Taxi sentí que había llegado el momento”.

¿Cómo dirige un actor?

¿Cómo dirige un actor? «Con el apoyo de un gran ayudante de dirección; si no, es muy difícil, no me atrevo a decir que es imposible, pero sí muy complicado. Yo estoy dentro y no tengo la perspectiva necesaria. No me puedo alejar para ver el conjunto de la escena y, en eso, la labor del ayudante de dirección es crucial”.

Tocado por la varita mágica del éxito, confiesa que no conoce la fórmula. “La clave que abre la caja fuerte no la sé, pero lo que sí te puedo asegurar es que el camino para llegar a la clave es el trabajo, el esfuerzo, la constancia, la perseverancia, la ilusión y formar un buen equipo. A partir de ahí puedes llegar al éxito, o no. Si no tienes esos ingredientes resulta más complicado”.

Lleva toda la vida provocando la carcajada, es muy consciente y cree que lo ha llevado de forma natural. “Las cosas hay que hacerlas bien, no hay una profesión indigna, sino un profesional indigno. Si tú haces tu trabajo bien, pues eres un gran profesional de lo tuyo. Yo hago un servicio a los demás que me produce un placer enorme, ya que me hace muy feliz hacer reír a la gente. Me gusta hacer feliz a la gente a través de la comedia”.