La sociedad está cada vez más concienciada en llevar a cabo una alimentación saludable y, a pesar de que las prisas y el estrés del trabajo pueden hacerlo más complicado, los españoles se esfuerzan por seguir una buena dieta. Esa es la principal conclusión extraída del Barómetro 2016 sobre la alimentación de los empleados que cada año elabora Edenred. Este estudio, enmarcado en el programa FOOD y en el que participan ocho países, evalúa las pautas, hábitos y costumbres alimenticias de los trabajadores en Europa para promover la alimentación saludable y evitar la obesidad.

Según el citado informe, los españoles son, detrás de los checos, los que mejor se alimentan. Más de la mitad de los empleados encuestados, el 52,9%, toma una comida completa durante los días de trabajo, una cifra muy superior a la media europea, que no llega al 40%. Además, uno de cada tres trabajadores españoles, el 33%, trae la comida de casa, mientras que los sándwiches (1,9%), ensaladas (4,5%) y la comida rápida (1,5%) son poco habituales en el día a día.

La mayoría de los trabajadores europeos hace un descanso cada día para comer, aunque como indica el gráfico, España es uno de los países que menos tiempo dedica, por detrás de Austria y Bélgica. El centro de trabajo es el lugar preferido para almorzar, ya sea en un espacio común habilitado para ello (38,8%) o incluso en la propia mesa de trabajo (9,3%).

También son muchos los que prefieren comer fuera de la oficina, concretamente el 36,8% de los trabajadores. Pero ¿qué tienen en cuenta a la hora de elegir restaurante? Seguro que si come a menudo fuera de la oficina le suenan estos factores: La cercanía al lugar de trabajo es lo más importante, tanto para los españoles como para el resto países de Europa, pero también se tiene en cuenta la rapidez del servicio y los productos de cada sitio. El 58,3% de los encuestados valora que los platos sean saludables.

España es, tras la República Checa, el país en el que mejor se come

Si comer en un restaurante de forma esporádica supone para muchos coger los platos más sabrosos, este aspecto cambia cuando comer fuera de casa se convierte en rutina. Según el informe de Edenred, el 66% de los trabajadores españoles que come fuera en días laborables tiene en cuenta el valor nutricional de los alimentos que va a consumir y que éstos contribuyan a una dieta equilibrada, una cifra muy superior a la de la media europea (50%) y que se ha visto incrementada desde el lanzamiento del Barómetro en el año 2012.

Pero también el personal de cada restaurante tiene su papel en este estudio. La mayoría de establecimientos tiene en su plantilla trabajadores con conocimientos sobre nutrición. El 31,7% reconoce que sus empleados saben en qué consiste un dieta equilibrada y casi el 60% tiene personal con conocimiento “medio”. Sólo el 8% admite que sus trabajadores tienen pocas nociones.

En comparación con el resto de países que forman el Barómetro como Austria, donde el 15,5% de los empleados almuerza sándwiches, o Portugal, donde hasta el 4,2% de los empleados almuerza comida rápida, siendo el país con mayor tasa de este consumo en el almuerzo, España es, tras la República Checa, el país en el que mejor se come.