Puede que Pedro Almodóvar esté preparando ya el esmoquin para recoger su Oscar (sería ya el tercero, junto a los recibidos por Todo sobre mi madre y Hable con ella) el próximo mes de febrero pero, hasta entonces, el director manchego deberá de hacer gala de su habitual don de gentes para participar en el que será uno de sus más destacados homenajes recibidos en Estados Unidos: la programación, en el prestigioso Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, de una retrospectiva completa de su filmografía. Este viaje a través de sus 20 títulos emblemáticos arranca el 29 de noviembre con Julieta (2016), cuyo estreno en salas norteamericanas está previsto para el 20 de diciembre, por lo que los admiradores del cineasta que se acerquen por el museo tendrán el privilegio de verla en primicia. La proyección, además, contará con la presencia del popular realizador que introducirá a los presentes en este melodrama basado en Runaway, las historias de la escritora canadiense Alice Munro. Un encuentro que se repetirá el 3 de diciembre, cuando Pedro participe en una conversación con sus fans tras la sesión doble de Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) y Tacones Lejanos (1991).

Además del estreno de Julieta, los neoyorquinos podrán ver desde la película que le abrió las puertas al mercado americano –Mujeres al borde de un ataque de nervios-, que estuvo a punto de tener un remake made in USA con Julia Roberts como protagonista, y de ser versionada para el teatro; hasta su polémico ¡Átame!, clasificada “X” por la Asociación de Productores de Estados Unidos; pasando por La piel que habito, que recibió frías críticas tas su debut al otro lado del Atlántico. Incluso las primeras, Pepi, Luci, Boom y otras chicas del montón (1980), Laberinto de pasiones (1982) o Entre Tinieblas (1983), películas que si se estrenaran hoy, en un mundo tan políticamente correcto, levantarían ampollas.

Es, sin duda, una oportunidad de oro para analizar la filmografía de este director que pasó de ser a principios de los 80 la bocanada de aire fresco que la cultura española necesitaba tras muchas décadas de dictadura fascista, a narrador profundo y elegante de fobias y neuras femeninas. Un artista que de inspirarse en la vida underground con sus personajes marginales y humanamente entrañables, pasó a contar historias dramáticas para las que no dudó en codearse con las actrices más destacadas del panorama internacional. En estos 20 años de trayectoria Pedro Almodóvar se ha especializado en la complejidad emocional y en la finura estilística.

En un país multicultural por naturaleza, el pisto manchego de Pedro Almodóvar ha sabido a gloria. Este reconocimiento del MoMA no es nuevo porque ya en 2011 le rindió un estelar tributo. Pero, en esta ocasión, la institución le reconoce como una de las voces más distintivas del cine. “Su trabajo ha contribuido a la creación de un nuevo orden social y cultural en España y,  a través de su productora El Deseo (fundada en 1986 junto con su hermano Agustín), ha dado a luz algunas de las películas más influyentes a nivel global de los últimos 30 años”.

Además, y a punto de entrar en la nueva era Trump con las incertidumbres que ello supone entre los habitantes de la Gran Manzana, considerada la urbe progresista por excelencia de Estados Unidos, han resaltado también el tratamiento de la identidad sexual, tan en boga últimamente, de una forma divertida y natural. “Sus cintas desafían los géneros mezclando lo kitsch, el melodrama y el humor para explorar temas como la transgresión, el deseo y la identidad -argumentan desde la institución-. Almodóvar ha construido un universo colorista habitado por personajes fuera de lo convencional, sexualidades e identidades de género fluidas y mujeres complejas y singulares. Su espíritu exclusivo celebra al ser, las emociones y las razones, y apela a una audiencia mundial, permitiéndole ser a la vez un provocador contracultural y el ganador de dos Oscar”.

Por su parte, el sexagenario director, con un Honoris Causa por la Universidad de Harvard, ha asegurado que: “Es un honor estar de vuelta en el MoMA, donde empecé mi carrera americana hace años. Siempre he sido muy feliz allí y es un sueño tener audiencias con jóvenes que siguen descubriendo mis últimas películas. No puedo pensar en un lugar más prestigioso y selecto que el MoMA para presentar mi última película, Julieta. Espero estar a la altura de la ocasión”.

Aquejado de una fotofobia que le produce unas migrañas galopantes, a Pedro Almodóvar no le queda más que sacar sus gafas de sol más oscuras para enfrentarse no sólo a sus disertaciones en el museo de arte contemporáneo, sino también a la próxima ceremonia del Teatro Kodak de Los Angeles en la que, crucemos los dedos, puede llevarse a casa su tercera estatuilla.


 

  • El ciclo de Pedro Almodóvar en el MoMA de Nueva York tendrá lugar del 29 de noviembre al 17 de diciembre. Las entradas para el estreno de Julieta ya están agotadas.
  • La proyección de la última película del director manchego en las salas estadounidenses está previsto de forma oficial el 20 de diciembre.