La figura de Donald Trump impregna todo en los Estados Unidos. No se salvan ni los anuncios de la Super Bowl, todo tiene una lectura pro-Trump o anti-Trump. Las decisiones del presidente, que están polarizando la sociedad norteamericana, tienen su reflejo en algunos de los anuncios emitidos durante el gran evento deportivo y televisivo del año. Sus políticas migratorias, su desdén por el ecologismo y su poca sensibilidad de género planean en los cotizados segundos del descanso de la Super Bowl. Ninguna marca se muestra abiertamente en contra de Trump, pero las dobles lecturas están ahí.

El muro de Trump

La empresa de materiales de construcción, 84 Lumber, ha sido la marca que más nítidamente se ha puesto en frente de las políticas migratorias del presidente republicano, muro incluido. Su anuncio está protagonizado por una mujer y su hija y su travesía hacia la frontera. 84 Lumber se presenta como una empresa que busca buenos trabajadores, sin importar de dónde vengan. «Aquí, la voluntad de triunfar, siempre es bienvenida», dice el eslogan. La versión completa del anuncio sólo se pudo ver online, dado que Fox pidió a la marca las escenas del paso fronterizo, lo que ha aumentado la expectación por el anuncio.

Budweiser

El protagonista de este anuncio es el sueño americano de un alemán que pasa mil penalidades para alcanzar su meta; crear un fábrica de cervezas. Se trata de la historia real de Adolphus Busch, uno de los fundadores de Anheuser-Busch en el siglo XIX.  Un brindis cervecero por los sueños de los inmigrantes que, inevitablemente, nos recuerdan a los orígenes germanos de la familia Trump, su abuelo llegó a EE.UU. en 1800.

Audi feminista

A nadie se le escapa la poca sensibilidad del mandatario estadounidense con la perspectiva de género. La marca de coches Audi se pone las gafas del feminismo para pedir la igualdad salarial entre hombres y mujeres. Durante la campaña electoral Trump evitó comprometerse con políticas concretas de igualdad salarial entre hombres y mujeres.

La pesadilla de The Handmaid’s Tale

La «serie distópica de la era Trump». Así es como se vende esta serie, de la plataforma Hulu, en los medios especializados. Se trata de un mundo en el que las mujeres viven absolutamente sometidas para servir a los hombres. Trump no será nunca el presidente favorito entre las mujeres, especialmente desde que se hicieron públicos sus comentarios misóginos sobre el poder que tenía él, como famoso, frente a una mujer.

Ford mira al futuro

El presidente estadounidense se ha felicitado por obligar al fabricante americano a paralizar sus inversiones en México. El anuncio de la marca no dice nada contra Trump, ni contra sus políticas, sólo dice que, a veces, en la vida nos vemos atascados, paralizados. Algo nos paraliza, un pequeño obstáculo, «a nadie le gusta quedarse estancado», dice el anuncio, por eso la marca dice que apuesta por soluciones para el futuro como los coches eléctricos y soluciones alternativas de movilidad.

Kia «eco warrior»

Melissa McCarthy protagoniza este spot en el que hace de «eco warrior» (guerrero ecologista) una parodia de los activistas medioambientalistas, claramente se refiere a las acciones de Greenpeace. La marca anima los consumidores a conducir uno de sus coches híbridos, más ecológicos, para contribuir en el cuidado del medio ambiente. Una forma de decir que para tocar las narices a Trump no hace falta subirse a una grúa detrás de la Casa Blanca con el lema «¡Resistid!», como hizo la organización ecologista, basta con comprar un coche que no contamine. Quizá sea sólo una lectura,  pero la mera preocupación por el medio ambiente ya traza una línea opuesta al mandatario.