El actor Roger Moore, que encarnó a James Bond en el cine en siete largometrajes, ha fallecido este martes a los 89 de edad tras una breve, pero intensa batalla contra el cancer, según ha anunciado su familia en un comunicado a través de Twitter.

Moore recibirá, como era su deseo, un funeral privado en Mónaco. Sus hijos, devastados por la noticia, han resaltado el cariño del que ha estado rodeado el artista en los últimos días y aseguran que su amor se verá multiplicado por la admiración de las personas que a lo largo de todo el mundo le han conocido a través de sus trabajos en cine, televisión y teatro, así como por su faceta de embajador de Unicef, que él consideraba como su máximo logro.

«El afecto que nuestro padre sintió cada vez que se subió a un escenario o se puso frente a una cámara le impulsó a seguir trabajando a sus 90 años», destacan sus hijos en el comunicado, que recuerdan que su última aparición se produjo en noviembre del pasado año en el London’s Royal Festival Hall.

Su primer gran éxito llegó el 4 de febrero de 1962 gracias a la serie de televisión El santo

«Gracias Papá, por ser tú y por ser tan especial para tanta gente», añaden en el mismo comunicado al remarcar que sus pensamientos están ahora con su viuda, Kristina.

Hijo de un policía y una ama da casa, el pequeño Moore siempre quiso ser dibujante de cómics. De hecho, empezó su trayectoria laboral como modelo y fue precisamente su físico el que le abrió las puertas de la interpretación como centurión en César y Cleopatra de Gabriel Pascal (1945), trabajo que le empujó hacia la Royal School de Londres.

Su primer gran éxito llegó el 4 de febrero de 1962 con el estreno de la serie de televisión El santo, donde interpretaba a Simon Templar, un ladrón de guante blanco, un aventurero sofisticado, estereotipo del inglés flemático y pelín irónico que le ayudó a cruzar fronteras.

Roger Moore supo otorgar al personaje de James Bond su clásico estilo de dandy inglés, apuesto y galante

Probablemente la fama que le otorgó el personaje creado por Leslie Charteris fuera el puente que le catapultó a la fama, ya que, a pesar del óxido del tiempo, Roger Moore pasará a la historia por ser el agente 007 más longevo. Protagonizó siete películas, fue él el encargado de recoger el testigo de Sean Connery, el primer y genuino James Bond. El actor había dejado el listón muy alto y su figura muy encasillada, el reto se le presumía complicado.

Roger Moore supo otorgar al personaje su clásico estilo de dandy inglés, apuesto y galante, de manera que mantuvo su presencia en siete películas de la saga. De hecho, sólo el paso del tiempo fue capaz de obligarle a abandonar la saga. A los 58 ya no pudo representar más al personaje y fue sustituido Timothy Dalton.

Inevitablemente, Moore pasará a la historia del cine por sus trabajos en Vive y deja morir (1973), El hombre de la pistola de oro (1974), La espía que me amó (1977), Moonraker (1979), Sólo para sus ojos (1980), Octopussy (1983) y Panorama para matar (1985), esta última rodada cuando él tenía 58 años y en la que compartió reparto con Grace Jones.