La televisión veraniega tenía un eco diferente. Acústica de apartamento sin cortinas y ralo mobiliario que hacían del sonido del televisor una reverberación permanente. En la costa levantina, abierta de par en par, Ximo Rovira se escapaba por las ventanas a todas horas. Era la voz del verano. Hoy lo sigue siendo a través de la FM valenciana.

Rovira nació en Madrid pero fue el santo y seña de la televisión valenciana durante años. Se trasladó a Gandía a sus 10 años. Fue en la ciudad de La Safor donde se inició en la radio, en su emisora de la SER. La televisión llegaría seis años más tarde.

En 1990, meses después del nacimiento de Canal 9, empezó a trabajar para la televisión pública, donde se haría famoso. Por aquel tiempo, el realizador Sergi Schaff estaba produciendo programas para las autonómicas. El creador del Si lo sé no vengo (Jordi Hurtado), El tiempo es oro (Constantino Romero) o el 3×4 (Julia Otero), probaba suerte fuera de Cataluña con Tria Tres.

Aquel fue el inicio de su carrera como presentador de concursos. El formato estaba de moda y, junto a El Show de Joan Monleón (también de Schaff), reinó en la tele regional de los primeros años noventa. Con Ole tus vídeos da un salto a nivel nacional. El programa de grabaciones domésticas graciosas compartió antena con Xavier y Rosa María Sardá. Fue el inicio de su colaboración con Gestmusic, la productora de los Mainat, también creadora del concurso El Mon per un Forat o Si l’encerte, l’endevine presentados por Rovira. La audiencia de estos concursos podía superar el 20%.

Los concursos de Canal 9 superaban el 20% de audiencia, antes de Tómbola

Sus espacios basados en el vídeo doméstico le valen su paso por Antena 3 para presentar Vídeos, vídeos.

El 14 de marzo de 1997 la televisión cambia para siempre en España. Mientras Ximo triunfaba con el Si l’encerte… , le proponen hacer algo diferente a un concurso: Un plató. Cinco comentaristas de la prensa rosa y un invitado. Y a hablar durante horas. Nació Tómbola. En realidad, el formato había aparecido poco antes en el debate pseudopolítico de los viernes. Una especie de La Noria que tenía Canal 9. Un día el tema era la Preysler e hizo un 48% de share. Aquello tenía que perpetuarse.

En los patios de los colegios se impuso un grito de guerra: «¡que te calles, Karmele!». Un síntoma de la influencia que llegó a tener el programa de cotilleos germinal. Hoy resulta casi naif, pero fue un escándalo ver a Chabeli Iglesias abandonar indignada el plató. O el vaso de agua lanzado por Pocholo a Karmele Marchante. Ximo Rovira confiesa que no tenía ni idea del famoseo.

Tómbola creó una escuela del ruido y del espectáculo sin precendentes en la televisión que llegó a los parlamentos regionales (en forma de interpelaciones) y a los despachos de las televisiones privadas (en forma de propuestas millonarias; Antena 3 quiso comprar el formato). Costaba 17 millones de pesetas cada emisión. El potencial de ingresos era desmesurado. Tómbola no era servicio público, pero era rentable. Canal 9 cerró nueve años después.

Todavía la imagen de Ximo Rovira es recordada en ese plató en el que pasó siete años, con audiencias estratosféricas. Pero el hombre de los mil concursos, aquel «xiquet con cara de bueno de Gandía», como dijo una vez, pasó los últimos años alternando formatos de entretenimiento entre Antena 3 y RTVV.

Captura de 'Ximo & Cía"

Captura de ‘Ximo & Cía» Levante TV

Ximo Rovira sigue mimetizado con su Valencia cuasi natal. Mira con cierta nostalgia e indignación ese Canal 9 que ahora no termina de reabrir, tal y como relataba en una entrevista en su actual empresa: Levante. Desde los micrófonos de La 97.7, emisora de ese periódico, y en la pantalla de Levante TV.

Desde 2013 dirige el magacín Valencia Abierta en la emisora local y presenta Ximo & Cía. en la televisión del mismo grupo. Un espacio, también, con tertulia del corazón pero muy muy lejos de aquellas tomboladas que, ya hoy, casi nos parecen inocentes.