No se han acabado los problemas de seguridad para HBO. La semana pasada un grupo de hackers consiguió colarse en su sistema informática y se hizo con el cuarto episodio de la séptima temporada de Juego de Tronos, publicado en la madrugada del domingo al lunes en España, entre otros contenidos. Unos días después, los mismos piratas informáticos han vuelto a hacer estragos en el sistema de la plataforma norteamericana.

En un vídeo de cinco minutos publicado por los propios atacantes, y del que se hace eco Associated Press, este grupo afirma haberse hecho con 1,5 terabytes de datos y contenidos de series de la compañía, entre los que podrían estar al menos cinco guiones de Juego de Tronos y capítulos íntegros de esta y otras series.

Dirigiéndose de manera directa a «Richard», en referencia al CEO de HBO, Richard Pepler, los hackers solicitan un rescate de «seis meses de sueldo en bitcoins» y aseguran que ganan entre 12 y 15 millones de dólares, entre 10 y 12,6 millones de euros, al año chantajeando a compañías a las que roban información sensible.

Además de capítulos y guiones, los atacantes han afirmado que tienen en su poder la lista de direcciones de email del propio Pepler, así como información personal de actores como Peter Dinklage, Lena Headey o Emilia Clarke, que interpretan a Tyrion Lannister, Cersei Lannister y Daenerys Targaryen en la serie más exitosa de HBO.

Según cuentan en el vídeo, este grupo organizado de hackers lleva más de seis meses trabajando para romper el sistema de seguridad de la plataforma estadounidense, propiedad del grupo mediático Time Warner, pero que finalmente lo han conseguido.

De momento HBO, que ya advirtió de que se producirían nuevas filtraciones, ha mantenido el silencio y ha afirmado que no considera que su sistema de correos electrónicos esté comprometido.

Pese a lo que pueda afirmar la compañía, lo cierto es que es un problema recurrente. Los primeros cuatro capítulos de la quinta temporada de Juego de Tronos se filtraron en abril de 2015, cuando esa tanda de episodios comenzaba a emitirse, gracias a un ataque similar al actual.

En este caso fue una filtración que se produjo a través de los visionados en streaming que HBO concede a una serie de periodistas. Estos episodios suelen llevar una marca de agua con el nombre de cada periodista, pero una vez que se publicaron alguien borró el nombre del responsable de la filtración y por eso se veían borrosos en la parte inferior de la pantalla.