La segunda temporada de Stranger Things llega a Netflix el día 27 de octubre con Halloween como telón de fondo. El contexto perfecto para una serie de terror con niños como protagonistas. Si bien la pandilla de chavales y el miedo son dos de las claves del éxito de la serie, la nostalgia es la llave que engancha a los espectadores y amplifica su grupo de edad. La serie está impregnada de recuerdos y memorias de sus espectadores, y sus creadores, los hermanos Matt y Ross Duffer, aprovechan cada capítulo de la serie para hacer guiños a elementos culturales de los años ochenta.

Cine de los ochenta

El séptimo arte vivió una década memorable en los ochenta, (especialmente en el 82) y el paso del tiempo ha incrementado el aprecio a muchas de las películas que se hicieron entonces, tanto las buenas como las malas. En la primera temporada de Stranger Things hay varios homenajes a películas como ET o Cuenta Conmigo y en las primeras imágenes de la segunda temporada se vislumbran guiños a Cazafantas y Alien. Pero para que no quepa duda de la entrega de los Duffer al celuloide ochentero han creado una serie de carteles de cine para promocionar la serie que muestran las fuentes de la nostalgia de los creadores de la serie.

La calle y los amigos

La calle es el territorio perdido de la infancia, no está claro por culpa de quien, si de los padres o de los hijos. En los años ochenta la calle, en pueblos o ciudades, era territorio de los pequeños y las bicicletas eran el medio de transporte de los niños, especialmente en los pueblos.
El tiempo libre era algo que se gastaba en la calle con los amigos, y si estabas en casa era porque, como en Stranger Things, estabas jugando con amigos. Especialmente en vacaciones la casa era un lugar donde había que satisfacer las necesidades alimenticias para seguir jugando. Había horas de llegada y la información disponible para los padres de hoy sería inconsistente con los temores del siglo XXI. ¿Dónde vas? Por ahí. ¿Con quién? Con estos ¿A qué hora vuelves? Luego. Era imposible concretar el lugar, con quién ibas y la hora de llegada, porque podías terminar jugando al fútbol, en los recreativos, jugando al bote y no sabías el tiempo que te llevaría. Volvías la hora de cenar, que era una horquilla de tiempo, entre vengo ya porque tengo mucha hambre y es que no tenía mucha hambre.

De The Class a Michael Jackson

Los hermanos Duffer saben del poder evocador de la música para llevarnos a otro tiempo. Bien acompañada de imágenes la música nos conduce rápidamente a otra década. Should I Stay or Should I Go de The Class sirve en la primera temporada hasta para conectar con el mundo del revés. Quién se lo iba a decir a la banda punk inglesa. La música de la primera temporada es variada y tiene origen en diferentes décadas, pero manda, como es normal, la música de los ochenta, como se puede apreciar en esta playlist de la música que aparece en la serie.

Para promocionar la segunda temporada no podía ser más evocadora la música elegida: Thriller de Michael Jackson.

Videojuegos

La cultura arcade tiene su década dorada en los años ochenta y no se puede olvidar de ellos. El tráiler de la segunda temporada empieza en unos recreativos de los que plagaron los pueblos y ciudades de todo el mundo. También para promocionar la segunda temporada, han creado un videojuego ochentero con los personajes de la serie. Pero no lo encontrarás en los salones de arcade existentes, puedes jugar en tu móvil. Está disponible gratis para descargar en IOS y Android