La Fundación del Museo Thyssen-Bornesmiza “no alberga dudas” de su “legítima condición de propietaria” del Pissarro que reclama la familia Cassirer, víctima del expolio nazi, y confía en que el procedimiento legal que se sigue en los tribunales de EE.UU. resuelva el litigio “de manera definitiva”.

El pasado martes, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito Federal de Estados Unidos rechazó, como había pedido la fundación con el apoyo del Estado español, la revisión de su sentencia del pasado mes de julio -“reconsideración por el pleno”, en términos legales- sobre la propiedad del cuadro.

España se había personado en calidad de “amicus curiae” -tercero ajeno en un litigio que ofrece su opinión para colaborar en la resolución- para apoyar al museo en su petición de reconsideración ante el Tribunal de Apelaciones.

Cuadro de Camille Pissarro 'Rue Saint-Honoré dans l'après midi. Effet de pluie', expuesto en el Museo Thyssen.

Cuadro de Camille Pissarro ‘Rue Saint-Honoré dans l’après midi. Effet de pluie’, expuesto en el Museo Thyssen.

La petición denegada el día 5 de diciembre iba contra la decisión de julio de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito que decidió que los descendientes de Lilly Cassirer tienen derecho a que se juzgue si son los dueños legales o no del lienzo de Pissarro “Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia” (1897).

Hoy, la fundación del Museo Thyssen-Bornemisza precisa en un comunicado que la sentencia cuya revisión se pedía “revocaba una anterior del juzgado encargado del asunto, que había declarado acreditada la legítima propiedad” del museo.

Se desestimaba así la demanda “sin necesidad de celebrar juicio (en el marco de una Motion for Summary Judgment) por entender que, con arreglo a la ley española, la adquisición del cuadro por la fundación era incuestionable”, recuerda la nota.

La Corte de Apelaciones, apostilla el Thyssen, “se limita a ordenar que se celebre el juicio para examinar el título de propiedad de la fundación a la luz del Derecho español. La resolución no se pronuncia, sin embargo, sobre la validez del título de propiedad” del museo.

“Es un hecho bien documentado -añaden- que la Fundación adquirió el cuadro en 1992 y que desde entonces lo ha mantenido expuesto públicamente de forma ininterrumpida, mientras que las pretensiones de la familia Cassirer fueron en su día plenamente compensadas por el Gobierno alemán”.

Según explicaba el pasado martes a Efe el abogado que representa en el caso a la Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España, Bernardo Cremades, la resolución del tribunal norteamericano es “importante” porque “el Thyssen nunca ha negado que los legítimos dueños sean los herederos de David Cassirer”