La retirada de la obra Presos políticos de Santiago Sierra de una de las galerías más importante de ARCO ha provocado una gran controversia ya que tanto el director de la feria como la propia galería afectada lo han considerado como una «decisión errónea» y «una censura».

Ifema, presida por Clemente Gónzalez Soler, que ha sido quien ha tomado esta decisión, es una entidad consorciada y participada accionarialmente por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, la Cámara de Comercio e Industria y la Fundación Obra Social y Monte Piedad de Madrid. Desde la primera institución han asegurado que «ha sido una decisión consensuada entre la dirección de Ifema y la galerista Helga de Alvear (en el ámbito de sus competencias)» y que, por tanto, no son «quién para valorar decisiones tomadas entre dos partes».

A lo que han añadido que tienen un «respeto absoluto a la libertad de expresión en cualquiera de sus manifestaciones y que lo han demostrado siempre y en multitud de ocasiones». Ponen como ejemplo «los Teatros del Canal hace poco tiempo». No obstante, «dicho esto, en España no hay presos políticos y, por tanto, no compartimos en absoluto el relato de Santiago Sierra».

Por otro lado, Luis Cueto, del Ayuntamiento de Madrid, ha querido alejarse de la posición de entidad y ha asegurado que «no comparte» la decisión de Ifema y «defiende la libertad de expresión y de creación por encima de todo». «Desde el Ayuntamiento de Madrid se considera que la libertad artística y de expresión deben ser dos valores fundamentales en una Feria de Arte Contemporáneo».

Gobierno y junta rectora de Ifema

Desde el Gobierno, el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, ha asegurado a su llegada a ARCO que en España no hay presos políticos y ha considerado que la retirada de la obra de Sierra puede deberse a un tema «conceptual». «No he visto la obra pero lleva el título de «presos políticos» y si hay fotografías de personas que no son presos políticos hace pensar que conceptualmente no estaba bien ajustada la obra y es un criterio artístico que se ha tomado a la hora de retirarlo», ha agregado. La junta rectora de IFEMA también ha avalado  la decisión de la dirección de la feria de pedir a la galerista Helga de Alvear la retirada de la obra.

La obra, que fue retirada a primera hora de la mañana del 21 de febrero, primer día de apertura al público general en la feria, ha tardado pocas horas en ser adquirida por un coleccionista privado. Desde la galería han asegurado que el precio de esta era de 80.000 euros pero no han querido concretar si se trataba de un comprador catalán. Tras conocerse esta noticia, el PDCaT ha solicitado a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que habilite un espacio para exponer la misma.