Mariano Díaz será el nuevo dorsal siete del Real Madrid. Vendido por la gatera tras una temporada en la que no contó para Zinedine Zidane, el delantero hispano-dominicano ha explotado en Lyon y vuelve al Santiago Bernabéu como esperanza de última hora en el ataque blanco, tras la salida de Cristiano Ronaldo. La marcha del luso dejó vacante el ilustre dorsal, terreno de históricos en la historia del club: lo llevaron Raymond Kopa, Amancio, Juanito, Emilio Butragueño y, por supuesto, Raúl González. Pero no sólo.

Muchos de ellos lo llevaron impuesto, cuando los dorsales se repartían del 1 al 11 según la posición en el campo de los jugadores del once inicial. El 7 y el 11 se reservaban para los extremos, igual que el 9 era para el delantero o el 2 y 3 para los laterales. Su selección no era libre, los dorsales cambiaban de jugador de partido a partido y de hecho las camisetas ni siquiera estaban personalizadas. Eso es un invento moderno: se instauró por primera vez en 1995.

Aquella fue la segunda temporada de Raúl González Blanco en el Real Madrid, tras irrumpir en el año de su debut precisamente con el 7 a la espalda. Pero aún no tenía galones. Cuando se repartieron los dorsales le birlaron el número. Juan Eduardo Esnáider era un delantero argentino que había llegado a la cantera blanca desde Ferro Carril Oeste. Tras alternar el Castilla con el primer equipo -jugó 17 partidos entre el 91 y el 93- acabó yéndose cedido a Zaragoza, donde marcó 42 goles en dos temporadas. Volvió en el 95 como ahora vuelve Mariano. En teoría sería suplente de Raúl y de Iván Zamorano, pero se quedó con el 7 en el reparto. El nueve fue para el chileno. Raúl se conformó con el 17.

Raúl, con el dorsal 17 en el Real Madrid.

Raúl, con el dorsal 17 en el Real Madrid.

Aquel año se vieron por primera vez titulares con números ‘estrambóticos’. El 17 de Raúl, el 21 de Luis Enrique, el 18 de Rafael Alkorta, el 19 de Mikel Lasa. Otros mantenían los números con los que hicieron carrera: el 8 de Míchel, el 6 de Redondo, el 4 de Hierro, el 2 de Chendo o el 10 de Laudrup. Guti, que todavía tenía ficha de canterano, jugó esa temporada con el 26, y no consiguió el 14 hasta 1997, previo paso por el 23.

A Esnáider le quedó grande el 7. Marcó un solo gol en 20 partidos de Liga, ocho de ellos como titular. No marcó ni en Copa del Rey -dos partidos- ni en Copa de Europa -cuatro-.

Su temporada estuvo en línea con la del equipo. El Real Madrid acabó sexto en Liga, a 17 puntos del Atlético de Madrid, campeón. En Europa lo pasaportó en cuartos de final la Juventus de Turín, que acabaría ganando el trofeo. Jorge Valdano, que empezó la temporada como entrenador, dejó el banquillo en la jornada 22. Le sustituyó Vicente del Bosque durante un partido y después Arsenio Iglesias, que dejó paso a Fabio Capello la temporada siguiente.

La historia del 7 Esnáider en el Real Madrid no pasó de ahí. Su salida fue lo más destacado: se fue al Atlético, donde sí rindió -marcó 21 goles- pero se le recuerda por un penalti fallado contra el Ajax que dejó a los colchoneros fuera de Europa. Llevó el dorsal 9. Del Calderón también se fue, y completó su carrera en Espanyol (usó el 9 y el 11), Juventus (34 y 19), Zaragoza (15), Oporto (9), River Plate (9), Ajaccio (14), Murcia (8) y Newell’s Old Boys (15 otra vez).