Con «sorpresa y alegría», así ha recibido el Premio Nacional de Teatro -que concede el Ministerio de Cultura y está dotado con 30.000 euros- la veterana actriz catalana Julieta Serrano, un reconocimiento que le sirve de «estímulo» porque en su cabeza ya estaban rondado la idea de irse a su «casita y a pasear».

Según ha confesado a Efe, Serrano (Barcelona, 1933) tras ser telefoneada por el ministro de Cultura, José Guirao, para darle la noticia, este premio se trata de un «broche» a sus 61 años de carrera encima de los escenarios con papeles de dramaturgos que van desde García Lorca a Shakespeare.

La actriz que acaba de rodar la última película de Almodóvar, Dolor y Gloria

«Me sirve de estímulo porque ya estaba pensando en que ya es hora de que me vaya a mi casita y a pasear», ha confesado la actriz que acaba de rodar la última película de Almodóvar, Dolor y Gloria y será una de las protagonistas de La Casa de Bernarda Alba de Miquel Ortega (a partir del 10 de noviembre).

Pero, en palabras de Serrano, antes de llegar a este momento hizo «mucho teatro de aficionado en Barcelona en una época muy difícil y muy terrible. Cuando me trajeron a Madrid fue cuando empecé una carrera profesional del todo. Es un premio que hace ilusión», matiza.

Ha sido la galardonada de este año por ser un «ejemplo de vocación sostenida en más de 60 años de profesión»

Según el jurado del premio, Serrano ha sido la galardonada de este año por ser un «ejemplo de vocación sostenida en más de 60 años de profesión, marcada por la incansable búsqueda artística e intelectual, el compromiso y su generosidad en el trabajo, su cercanía y su incalculable talento interpretativo».

Una valoración que agradece aunque no esperaba ningún premio. «No creo que en general los actores o los artistas esperen los premios porque hay cantidad de actores y actrices que se lo merecen tanto como yo», confiesa.

«Cuando me han dado un Max, un Sant Jordi o un Fotogramas sé que las personas que han estado nominadas conmigo siempre han sido merecedoras exactamente como yo, y también muchas otras que no han sido nominadas. ¿Cómo no voy a sorprenderme cuando me lo dan a mí y no a otra que lo merece tanto como yo?».

Hay cantidad de actores y actrices que se lo merecen tanto como yo»

Por eso, su palabra preferida es «agradecimiento», sobre todo a amigos como Berta Riaza o Alicia Hermida, que le dieron «cobijo» cuando llegó a Madrid y era «como una especie de pollito recién salido del cascarón»:

«¡Y agradecida también a muchas más personas, directores, amigos, amantes, de todo!».

Una vida sobre las tablas

Julieta Serrano es una de las actrices más veteranas de la escena nacional, se inició en el mundo de la interpretación a través de las clases de teatro en el Liceo de Barcelona, a las que comenzó a acudir siendo una adolescente. En sus inicios, trabajó en distintos grupos amateurs y realizó varias obras de teatro infantil. Se dio a conocer en los escenarios madrileños con La rosa tatuada, (1958) de Tenessee Williams, bajo la dirección de Miguel Narros. A lo largo de sus 60 años de carrera ha protagonizado más de una treintena de obras de Shakespeare, Lope de Vega, Valle-Inclán y García Lorca, entre otros. Creó su propia compañía teatral con la que realizó montajes como La profesión de la señora Warren, de Bernard Shaw. Asimismo, participó en clásicos como Medea y  Electra en el Festival de Mérida.

Se dio a conocer en los escenarios madrileños con La rosa tatuada, (1958) de Tenessee Williams

Asimismo, ha trabajado con destacados nombres de la escena contemporánea como Eduardo Vasco, José Carlos Plaza, Gerardo Vera, Calixto Bieito, Natalia Menéndez y Sergi Belbel.

Además de ser una de las actrices decanas del teatro nacional, también ha trabajado en televisión y posee una extensa filmografía, especialmente vinculada a Almodóvar, con quien ha rodado algunos de sus títulos más emblemáticos como Mujeres al borde un ataque de nervios y Entre tinieblas.

Serrano fue la primera galardonada con la Biznaga de Plata del Festival de Málaga (2015) y ha recibido, entre otros reconocimientos, el Premio Toda una vida de la Unión de Actores (2013), el Premio Sant Jordi A toda la carrera (2012) y sendos Max por su trabajo en La casa de Bernarda Alba y Divinas Palabras.