Kjell Inge Røkke era hace dos años uno de los hombres más ricos de Noruega. Disponía de 17,2 millones de euros y quería devolver a la sociedad “el grueso” que había ganado. Para ello, anunció la construcción de un barco de investigación para el año 2020 cuyo objetivo será absorber y quemar el plástico del océano.

El empresario aseguró entonces que no tenía intención alguna de lucrarse con este proyecto. El barco ‘REV’ contará con 181 metros de largo y podrá llevar a cabo su investigación tanto en la superficie como a 6.000 metros de profundidad.

“El mar me ha dado grandes oportunidades y estoy muy agradecido. La idea de un buque de este tipo ha evolucionado durante muchos años, pero los planes se han convertido en concreto en el último año”, señaló en una entrevista con el periódico noruego Aftenposten.