El extécnico del Málaga, Víctor Sánchez del Amo, ha explicado este miércoles que la directiva del club malagueño le despidió «por WhatsApp», tras la hacerse público un video de contenido sexual del entrenador, sin preguntarle «cómo estaba, ni qué había pasado», añadiendo que deja el club «orgulloso por el trabajo realizado y con la conciencia tranquila».

«El martes, vía WhatsApp, me manda una carta el director general por el vídeo y por las declaraciones previas al partido de Oviedo. Y me niegan entrar a La Rosaleda y comunicarme con mi propio staff. Ni me preguntan cuál es mi estado de ánimo, con por lo que sufría», explicó el exfutbolista en rueda de prensa.

El exjugador fue destituido por el Málaga el pasado sábado por «causas disciplinarias», después de que se hiciera público un vídeo de contenido sexual, que según el club generó «graves daños» a la entidad, según publicaron en un comunicado.

En consecuencia, el técnico relató lo ocurrido y su despido «indigno», defendiendo que «nadie le preguntó ni cómo estaba, ni qué había pasado». «Me comunican mi despido, haciendo alusión a dos motivos. Soy víctima y a mí nadie me ha preguntado nada. Hubo una falta de empatía enorme por parte de los dirigentes del club. Ni una pregunta, ni cómo estas, ni como está tu familia», reiteró.

«En la carta de despido hacen alusión a mi rueda de prensa previa al Oviedo. Con respecto a la rueda de prensa, tuvo la repercusión que le quisisteis dar y creo que estuvo dentro del marco comunicativo que suelo tener. Respetando mis funciones de entrenador, buscando el máximo rendimiento del equipo, comunicando mis opiniones y ejerciendo mi responsabilidad», se defendió.