Pocas veces fue tan reconocida una marca en los años 90 en el fútbol. Cuando todas las marcas calzaban a los jugadores de élite con el color negro, una empresa española decidió romper con el luto en los pies y darles color. 

¿Quién no recuerda a Alfonso Pérez Muñoz correteando por los estadios de Primera de España con unas botas blancas e impolutas? El delantero del Real Betis marcó un antes y un después en la moda deportiva gracias, en gran parte, a Joma. La firma toledana le dotó de unas zapatillas que hicieron historia y que llegaron a ser líderes en ventas en las tiendas de deporte.

A pesar de que en la década de los 2000 perdió fuelle, Joma supo sobreponerse al mercado y en la actualidad se ha convertido en una referencia europea de marcas deportivas. De hecho, en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio, el logotipo será visto por miles de millones de personas ya que será la empresa encargada de vestir a nuestros representantes en la ciudad nipona.

“La marca ha crecido mucho, pero no ha cambiado en principios. Mantiene los mismos valores de esfuerzo, sacrificio y constancia; sus compromisos de crear producto de alta calidad a un precio adecuado, aplicar las últimas tecnologías del sector y seguir invirtiendo en I+D+i. Pero si en aquella época la marca sólo era conocida en algunos países, hoy la visibilidad es mundial”, explica Marina López, directora de marketing de la compañía.

La marca deportiva Joma ha producido más de 30 diseños y 70.000 artículos para la delegación olímpica española que disputará, del 23 de julio al 8 de agosto, los Juegos de Tokio 2021. Solo para el COE, sin contar los otros nuevos comités que la marca vestirá ni la multitud de federaciones, Joma ha producido más de 70.000 artículos, hecho más de 30 diseños diferentes y fabricado calzado desde la talla 36 a la 52 y textil de la S a 5XL.

El éxito de este proyecto ha sido posible gracias a la inversión que la empresa ha realizado en los últimos años en su centro logístico de Portillo de Toledo, que consta de 70.000 metros cuadrados con un moderno almacén ‘inteligente’ en el que la mercancía y la gestión de pedidos y expediciones están automatizados.

“El patrocinio del Comité Olímpico Español es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la empresa española en el área de patrocinios. El listado de operaciones, desde el inicio del diseño hasta la logística inversa, supone una gran inversión en todos los recursos disponible. El objetivo es completar con éxito un proyecto a cuatro años que pasa por su etapa más frenética durante estas semanas”, añade López en conversación con El Independiente.

Además, remarca que vestir a los olímpicos es uno de los “retos más importantes a los que se ha enfrentado la empresa en el área de patrocinios”. “El listado de operaciones, desde el inicio del diseño hasta la logística inversa, supone una gran inversión en todos los recursos disponibles. El objetivo es completar con éxito un proyecto a cuatro años que pasa por su etapa más frenética durante estas semanas”, narra.

El fútbol entra en escena

Pero además de la representación en los Juegos Olímpicos, Joma también ‘ganó’ en junio la Europa League. El Villarreal, tras derrotar al Manchester United, se coronó como campeón de la Europa League en su historia. 

Joma y el Villarreal unieron sus caminos en 2016 con un contrato para un ciclo de cuatro años,pero que fue extendido el año anterior. Anteriormente, el club de LaLiga lucía como patrocinador técnico a la marca china Xtep, que tras finalizar dicho acuerdo abandonó el deporte profesional en España.

En la pasada Eurocopa, en la que Italia se alzó con el título, la empresa toledana también estuvo presente. Ucrania eligió a Joma como empresa proveedora de ropa. Rumanía también llegó a un acuerdo con la compañía, al igual que el combinado dirigido por Shevchenko. 

Pero el patrocinio de Joma va mucho más allá y tiene alianzas con más de 700 clubes de primer nivel. “TSG Hoffenheim en Alemania, Torino y Atalanta en Italia, Anderlecht en Bélgica, Swanse City AFC en la Premier League, CSKA Moscú de Rusia, y los tres mejores equipos de Rumania y Sudamérica son algunos de los ejemplos más representativos”.

En el fútbol sala, Joma también ha irrumpido con fuerza. De hecho, es la empresa encargada de proveer de las equipaciones a la selección de fútbol sala, que este año disputará la fase final del mundial en septiembre o al Inter Movistar, uno de los clubes más laureados de España o al Viña Albali Fútbol Sala Valdepeñas, club revelación de las últimas temporadas.

Salto a las palas de pádel

A pesar del crecimiento exponencial en el mundo del fútbol, Joma se ha diversificado en otros deportes y se ha subido al tren del pádel, uno de los deportes más practicados en España. 

“Joma ha ampliado fronteras en su producción en los últimos años, no sólo en abrir textil y calzado para nuevos deportes y en los que nos hemos hecho fuertes gracias a la calidad del producto y los patrocinios, como el rugby, balonmano, pádel o vóley, sino también a accesorios como palas de padel o textil lifestyle e infantil. Nuestra primera línea de palas profesionales se lanzó al mercado al inicio de 2021 y ha tenido una gran aceptación por parte de los clientes y todo el material que vamos a producir los próximos meses ya está vendido”, argumenta Marina López.

Un crecimiento en sus cuentas

Todo el crecimiento en diferentes áreas de negocio ha servido a Joma para incrementar sus ventas. Su facturación alcanzó un nuevo récord en el año previo a la pandemia, y se situó en 196 millones de euros en 2019, un 12,6% más que el año anterior. De no haber sido por la Covid-19, la marca toledana aspiraba a rebasar por primera vez la barrera de los 200 millones de euros en 2020, según las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Joma ha triplicado su negocio en la última década, un período marcado por su expansión internacional y su reposicionamiento en el deporte de élite. La venta en el extranjero ya representa el 62% de la facturación.