Tendencias

David Otero: "La gente cree que soy del Atleti"

©David Otero

Fue miembro de El canto del loco, una de las bandas de mayor impacto en la música española de principios del mileno y hasta su disolución en 2010. Y fue ‘El Pescao’, aunque solo hasta 2017, cuando se deshizo del pseudónimo para presentar un disco bajo su nombre real y deshacerse de la «armadura del fracaso» que por aquel entonces le acechaba.

Nada es lógico, su primer álbum en solitario, alcanzó la segunda posición de las listas de ventas españolas, y con Ultramar mostró su faceta de compositor inquieto. Porque sí, lo es. De hecho los nervios son su mayor defecto, confiesa para El Independiente.

De adolescente libre y rockero a padre comprometido, deportista y apasionado del surf y del mar, a sus 41 años, David Otero (Madrid, 1980) suma más de veinte en la industria musical, mucho pop, toques de acordeón, loops sobre las guitarras y algo de electrónica.

Otero y yo es su último trabajo, que repasa su trayectoria discográfica desde las letras de Peter Pan y hasta Una foto en blanco y negro, la versión con Taburete que ha sido 4 veces número uno de radio en España, es Disco Platino, y acumula más de 40 millones de reproducciones en Spotify. Pero Otero y yo es algo más: el título que el madrileño pondría a su autobiografía.

¿Un libro?

Robinson Crusoe, de Daniel Defoe.

¿Un superpoder?

La invisibilidad.

¿Un personaje histórico?

Mahatma Gandhi

¿Viajar al pasado o al futuro?

Al pasado.

¿Una película?

Hacia rutas salvajes.

¿Una serie?

Ozark.

Si fueras un animal, ¿cuál serías?

Un delfín, es de los pocos animales que surfean.

¿Qué canción serviría para definir tu personalidad y por qué?

More Than Word, de Extreme. Tiene una mezcla de melancolía y belleza que es brutal.

¿Un defecto?

Los nervios.

¿Una virtud?

Mi paciencia.

Lugar en el que veraneas

La Manga, en Murcia.

¿Un sueño por cumplir?

Seguir cumpliendo sueños.

¿Un miedo?

Tirarme desde un trampolín alto.

¿El mejor recuerdo de tu infancia?

El jardín de la urbanización donde vivía.

¿Cuál sería un buen título para tu autobiografía?

Otero y yo.

¿Qué es lo que la mayoría de gente suele pensar de ti y no es cierto?

Que soy del Atleti.

¿El plan perfecto?

Lo tengo en un mensaje de WhatsApp que acaba de mandarme un amigo: «playa + surf + golf + gambas».

Una experiencia profesional de éxito que, sin embargo, no quieras repetir

Supongo que algún patrocinio para una marca que no me gustaba.

¿Un olor?

El campo.

¿Julio Iglesias o Raphael?

Raphael.

¿Un sentimiento?

La melancolía.

¿Un crush de la infancia? ¿Y de hoy?

Soy 0 de crushes.

Tu juego de mesa favorito

El Juego de los ciclistas. Es un juego de carreras con dados. Es poco conocido pero muy bonito, del diseñador valenciano Nacho Lavernia.

¿Una anécdota de ‘tierra trágame’?

Una vez para colgar la llamada a un teleoperador que me quería vender algún servicio telefónico, le dije que me dejara de llamar que estaba en la lista de Forbes en vez de decirle la lista Robinson.

¿Qué le dirías a tu ‘yo’ de hace 10 años?

Pa’lante

¿Qué tres objetos meterías en una maleta para un viaje sin retorno?

Una guitarra pequeñita, un ordenador con series y unos auriculares.

¿El Museo del Prado o el Reina Sofia?

El Museo del Prado.

¿Carne o pescado?

Carne.

Te puede interesar

Comentar ()