No hace falta ser estadounidense para alcanzar la cumbre cinematográfica, pero tampoco hace falta formar parte de Hollywood para destacar en la industria. Nollywood, con sede en Nigeria, es la segunda industria del cine más grande del mundo, por detrás de Bollywood y por delante de la productora americana. Sin embargo, a estos niños nigerianos ni si quiera les ha hecho falta estar inmersos en las producciones de Nollywood ni tampoco contar con dispositivos de alta calidad o última tecnología. Con un móvil y un poco de imaginación, un grupo de jóvenes visionarios cinematográficos han recreado las escenas exactas de las series y películas que han cautivado a medio mundo.

Con muy pocos recursos, estos niños han creado su propia productora, llamada Runner Studios. Con ella, como si de un juego se tratase, han versionado películas y series como La Casa de Papel, Alerta Roja, Kate o Free Guy. Y para juego, El Juego del Calamar, donde se han recreado haciendo su propia versión de una de las escenas más destacadas y con más dificultad de edición de la serie.

Tablones de madera como armas que disparan balas, tuberías convertidas en fusiles, piedras que sirven de intercomunicadores e improvisadas pelucas que hacen de lo que parece un ‘polis y cacos’ una producción extremadamente creativa y digna del suculento cine nigeriano.

Un grupo de entre cinco y siete jóvenes, que ha unido su pasión por el cine a las redes sociales, donde habitúan a publicar los “cortometrajes de efecto” como ellos los llaman, de manera diaria de las escenas cinematográficas más actuales. La última, la de la exitosa película de Netflix,  Alerta Roja, protagonizada por Gal Gadot, Dwayne Johnson ‘La Roca’ y Ryan Reynolds. Esta versión, sumándose a la secuencia de La Casa de Papel, donde se enfrentan a una crisis de rehenes, ha sido valorada gratamente por actores reconocidos, destacando Álvaro Morte (El Profesor) y Chris Greene (El Conjuro) entre muchas otras personalidades -Rochelle Riley, Yvette Nicole Brown, Alex Rodrigo, Stephen Quinn, etc.-

No sólo es destacable que recreen las escenas, sino que además las comparan con las originales, con una sincronía perfecta, donde han conseguido cuadrar cada detalle y cada plano.

«En un país llamado Nigeria, el gigante de África, niños y adolescentes fueron dotados con diversos poderes de Dios por alguna extraordinaria buena acción hecha por ellos mismos. Muchos usaron sus poderes a favor del mal, mientras que algunos los dedicaron a ayudar a la gente. Y como dice el dicho popular: ‘Un gran poder conlleva una gran responsabilidad‘. Todos ellos fueron llamados ‘mutantes'»,

Este fue el cebo que usaron para atraer a los más de 1.500 seguidores que tienen hoy en día en sus redes sociales y también su primer vídeo y anuncio de lo que vendría en los próximos meses.

La historia de Runner Studios comienza un 27 de mayo de 2020. Ellos decidieron empezar a subir episodios de propiedad intelectual que demostraran sus capacidades frente al cine. Con un total de 3 capítulos, no fue hasta el 31 de julio del mismo año, cuando se estrenó La vieja guardia en Netflix, que los siete adolescentes se animaron a versionar una de las escenas de lucha de la película solamente con un smartphone.

Así, continuaron con la película Dulce Dinero, Dhoom, Fast & Furious: Hobbs & Shaw y una ingente cantidad de films de acción que han hecho que puedan aumentar el equipo, con más reparto y más dedicación, hasta las producciones que vemos en sus redes a día de hoy.

La cinematografía nigeriana

El cine nigeriano, sumado a su producción Nollywood, es una de las industrias más prolíficas -cinematográficamente hablando- en el mundo. Da empleo a más de un millón de personas, posicionándose en segundo puesto detrás de la agricultura. Pero lo más impresionante son los resultados visuales de sus películas, creadas con gran escasez de recursos.

Las redes sociales han roto la barrera internacional y los usuarios tienen la oportunidad de compartir fragmentos de películas de esta industria que han conseguido hacerlos virales gracias a sus efectos bizarros y a su imaginación. Aunque el cine nigeriano recoge todo tipo de géneros y propuestas, es la acción la que hace sus producciones más llamativas.

En la mayoría de ocasiones los creadores del cine nigeriano son albañiles o mecánicos que se interesan por el universo audiovisual. Al ser su propio público objetivo hacen lo que quieren ver. Con un presupuesto de unos 200 euros y los programas básicos de efectos especiales, los africanos convierten las grandes sagas de Hollywood en autóctonas.