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El disparo que mató a Kurt Cobain

Portada de 'Nevermind'.

Portada de 'Nevermind'. FLICKR

Es, como mínimo, muy elocuente que la fecha del 5 de abril se haya obtenido por médicos forenses. La efeméride de hoy surge de una autopsia. El cuerpo de Kurt Donald Cobain fue encontrado el día 8, pero fue un galeno el que determinó que la muerte se había producido tres días antes. Triste final para uno de los más grandes creadores de una de las corrientes que arrasaron en buena parte de la música de los años 90: el llamado “grunge”.

La vida del líder de Nirvana ha sido objeto de kilómetros de frases, en miles de páginas y pronto verá la luz en forma de película de cine. Come as you are es el título elegido. El mismo nombre que tuvo el tema que hizo que el mundo entero se enterase de que había una nueva ola que llegaba desde un puñado de inconformistas norteamericanos que usaban el rock para reivindicar, muy posiblemente, lo que no tenían.

Con los 9 años de edad, Cobain recibe muy mal la separación de sus padres. Siempre declaró envidiar a las familias clásicas de su colegio. Siendo textuales, él recordaba sentirse “apenado, triste por sus padres”. Le avergonzaba compararse con sus amigos de la escuela, porque él ansiaba pertenecer a ese tipo de familia clásica, a una familia típica. Necesitaba esa seguridad. Siempre declaró que llegó a odiar a sus progenitores durante años por ello. Para postre, ser amigo de un chico gay y sufrir acoso escolar terminaron de convertirle en un pequeño genio incomprendido, bañado en música de Ramones.

Todo esto es un excelente caldo de cultivo para una enorme rabia enlatada en cada uno de sus discos. Añadamos a la receta una constante depresión con poco tratamiento, una bronquitis prevalente y un intenso dolor de estómago crónico que jamás fue diagnosticado, aunque se cree que una escoliosis que sufrió desde niño pudo tener la culpa, por terminar de redondearlo todo.

Sigamos. A los 13 se inicia en el consumo de marihuana, y cuando cumplió catorce, su tío pensó en comprarle una bicicleta. Una vez en la tienda le dieron a elegir entre el velocípedo y una guitarra. Aquella decisión regalaría un instrumento poderosísimo a una mente que estaba deseando expresarse, y cambiaría el rock del mundo alternativo para siempre.

El siguiente problema que tuvo el chaval fue conseguir a alguien con quien tocar. Tardó en encontrar la manera de formar sus primeras bandas para hacer juntos versiones de clásicos del rock. Rotando bastantes de los componentes del grupo, Kurt junto a Dave Grohl y Krist Novoselic crean el disco cuya portada es uno de los símbolos culturales de toda una época de la música mundial. El disco Nevermind y su joya Smells like teen spirit.

En la portada del disco podemos ver a un bebé desnudo bajo el agua que mira como hipnotizado un anzuelo con un billete de dólar como cebo. Una imagen realmente llamativa que costó 200 dólares y que seguro que contribuyó a que el disco fuera certificado disco de platino en Estados Unidos a los pocos meses de haber sido lanzado.

Portada de 'Nevermind'.
Portada de ‘Nevermind’. FLICKR

Pues bien, el bebé se llama Spencer Elden, y ya siendo mayorcito puso su demanda en el país también conocido por ser la tierra de los abogados. «Esta portada de álbum sin precedentes es quizás la primera y única vez que se utiliza la desnudez frontal completa de un niño para vender un producto», dijeron los abogados de Elden en un comunicado. «La imagen de Spencer constituye pornografía infantil y cada uno de los demandados de Nirvana le robó a nuestro cliente su dignidad y privacidad». Que cada uno saque las conclusiones que quiera.

En medio del boom de la banda, en mayo de 1991, durante un concierto en Los Ángeles, la vida de nuestro artista da un vuelco al conocer a la líder de una banda descaradamente explícita llamada Hole. Courtney Love se convierte en ese momento en el nombre que impregna todas las vivencias de aquel niño atormentado, ya mayor. En menos de un año, se estaban casando en Waikiki, una playa de Hawai.

Seis meses después llegó al mundo su judía (en su acepción vegetal, que es lo que parecía en su primera ecografía) llamada Frances “Bean” Cobain. Durante la gestación no faltó heroína en el riego sanguíneo que llegaba a la pequeña. Un juez, a instancias del Departamento de Servicios para Niños del Condado de Los Ángeles, separó a la niña de sus padres teniendo dos semanas de edad. Al cabo de unos meses y tras someterse a todo tipo de pruebas, les devolvieron a la pequeña. La chica ahora es artista.

Lo que siguió a todo aquello fue una enorme espiral de polémicas, éxitos, conciertos, drogas, entrevistas, más drogas, rehabilitaciones y más drogas. Uno de los episodios más llamativos ocurrió en 1993, cuando tras una sobredosis de heroína de Kurt, su esposa decidió inyectarle naloxona conseguida ilegalmente en vez de llamar a una ambulancia. Pocas horas después, él estaba sobre el escenario en un concierto memorable y nadie notó nada. Cosas de la Historia del Rock.

Bronquitis crónica

Y eso nos lleva a los meses previos al día de autos, en 1994. De la espesa niebla que cubre todo lo ocurrido solamente pueden asomar algunos datos objetivos. En marzo se le agudiza la bronquitis crónica y tiene algún episodio de sobredosis mezclando alcohol y medicamentos. Su esposa habla de intentos de suicidio, y él, de situaciones en las que se veía amenazado por ella. Una reunión de diez personas relacionadas con la vida del artista y su carrera presionaron a Cobain para que volviera a rehabilitación. Aceptó, pero al poco tiempo se fugó del centro.

Courtney Love ha declarado haber contratado a un detective privado para localizarle. Nada parece claro desde aquí hasta el triste hallazgo del cadáver. Según la versión oficial, el detective le localizó e intentó convencer de que volase a Los Ángeles, pero por lo visto no le hizo caso. Tal día como hoy, 5 de abril, Cobain volvió a su casa, se hinchó de Valium y heroína, y le dio por escribir una nota citando la letra de Neil Young que dice «mejor quemarse que desvanecerse». Después, sentado, se disparó en la cabeza. Una forma muy explosiva de entrar en el llamado “club de los 27”, ya que parece que esa edad es al máximo al que pudieron llegar artistas como Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison o Amy Winehouse, entre muchos más de los que el lector puede imaginar.

Miles de fans que incluso nacieron después de la muerte del líder de Nirvana hablan incesantemente de homicidio. El documental Soaked in bleach habla de ello en profundidad.

Lo único cierto es que un disparo a quemarropa acabó en una fracción de segundo con la vida de un niño atormentado ya mayor al que regalaron una guitarra y cambió el rock de los 90.

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