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'Paraíso': vuelve el 'Stranger Things' español

Segunda Temporada de "Paraíso"

La idea era, sin duda, buena. Aprovechar el tirón mediático que tienen las series nostálgicas –o, cuando menos, con un toque entre kitsch y vintage– y mezclarlo con los elementos fantásticos y de ciencia ficción al más puro estilo Stranger Things. Eso es lo que quería conseguir Paraíso, la serie dirigida por Fernando González Molina (El guardián invisible, Legado en los huesos, 3 metros sobre el cielo) y protagonizada por Macarena García, Iñaki Ardanaz y Gorka Otxoa.

La crítica y el público quedó rendida cuando salió la primera temporada en el 2021 y muchos se quedaron esperando con ganas la segunda temporada. No tendrán que esperar mucho: este jueves 16 de junio, Paraíso regresa a las pantallas.

Un laberinto de intrigas con mucha nostalgia

Recapitulemos un momento. Recordemos que Paraíso se sitúa a principios de los años noventa en la costa levantina, en los tiempos en que España estaba estremecida por los crímenes de las niñas de Alcasser. El verano está llegando a su fin cuando tres chicas de 15 años, Sandra, Eva y Malena, desaparecen de la discoteca Paraíso sin dejar rastro. Nadie sabe lo que ha pasado, la policía no haya pistas concluyentes que esclarezcan lo sucedido y todo el pueblo vive consternado.

Javi, el hermano menor de Sandra, decide investigar él por su cuenta, y convence a sus dos mejores amigos, Quino y Álvaro, y a un malote, Zeta. Poco podrán entrever ellos al principio que la desaparición de las jóvenes tiene que ver con elementos que no son de este mundo, con unas criaturas conocidas como «los no muertos», que transitan nuestra realidad y otras paralelas. Y hasta aquí podemos leer sin hacer spoiler.

Muchos habrán pensado a estas alturas que la idea del guion es un calco a la serie de Netflix Stranger Things, pero el creador de la serie lo negó. En declaraciones a Fotogramas, explicó: «Yo entiendo la comparativa. Tiene tres elementos comunes: adolescentes, nostalgia y género fantástico. Sin embargo, habla de otras cosas. El argumento principal es otro. Además, es claramente española: habla de los crímenes de Alcásser, los veranos en Valencia, de comer pipas, de una manera de ser muy española».

Una ambientación impecable

La ambientación de la serie –increíblemente bien lograda– hace que efectivamente te transportes a aquella época, con esa estética tan post-ochenta y principios de los noventa, con chándales de combinaciones cromáticas imposibles, permanentes excesivas y bicicletas que todos en la generación EGB hemos tenido. Hay un montón de guiños a series y películas de la época, y a todo un repertorio estético que sólo quien haya vivido aquella época sabrá valorar en su justa medida. Por ejemplo, el tema principal de los malos de la serie está inspirado en la sintonía de la icónica serie de los 80 V; el nombre de los personajes Bea y Javi rinden homenaje al mítico Verano Azul. Hay referencias a Regreso al futuro y Cocoon y Los Gremlins. Y también Chicho Ibañez Serrador y su Un, dos, tres y, por supuesto, a la música de Mecano (y el Historias de amor, de OBK). Por no decir, claro, que salen las Game Boy y los vídeos VHS, aunque seguramente a las nuevas generaciones habrá que explicarles qué era aquello exactamente.

«La serie nace de todas nuestras obsesiones infantiles y juveniles», explicó el creador Fernando González Molina. «El cine de Spielberg, de Joe Dante, de John Hughes, de Zemeckis. Esa necesidad de sumergirte en una realidad paralela es el principal objetivo que nos ha llevado a construir este mágico Paraíso».

Un trafondo profundo

Pero no solo hay efectos paranormales. «Nuestra historia habla de la pérdida, de la necesidad de trascender, de la adolescencia como ese momento vital en el que nos sentimos perdidos y también capaces de todo», reconoció González Molina. «Habla de crecer y ser adulto, y del miedo que eso nos provoca. Y de que la vida no merece la pena si no es para vivirla con la gente a la que amamos».

En los nuevos episodios, todos estos elementos están amplificados. La segunda temporada se sitúa tres años después de los acontecimientos de la primera. Un nuevo grupo de No Muertos, las Novavis, aparece en Almanzora con el objetivo de destruir el pueblo para poder llevar a cabo su ritual de regeneración. En paralelo, Javi habrá de descubrir su verdadero origen: un secreto escondido por sus padres desde su nacimiento.

En los nuevos episodios de la segunda temporada, la dimensión psicológica adquiere más protagonismo. Los personajes tienen delante a nuevos enemigos, pero también se deberán enfrentar a sí mismos. Habrá mucha lucha interior y también el descubrimiento de que no todo es blanco y negro. También habrán nuevos protagonistas: los actores Álvaro Mel como Mateo; Begoña Vargas como Evelyn; Laura Laprida como Valentina; y Carla Domínguez como Anabel. Técnicamente hablando, las escenas son mucho más sofisticadas, con un nivel de producción y posproducción muy elevado.

En conjunto, es una serie que muchos saborearán y disfrutarán largamente.

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