Combinación de pequeñas pinceladas con veladuras. Esta es la técnica utilizada por parte de Antonio Navarro Menchón para conseguir un corte realista o figurativo en el rostro de Felipe VI. «Con este trabajo lo que intento es transmitir la naturalidad del impresionismo con el realismo» ha explicado el propio pintor en una entrevista concedida a El Independiente. «Espero generar naturalidad, no tiene una pincelada relamida».

Para conseguir este resultado, Navarro Menchón ha trabajado durante un mes en el que es un encargo del Instituto de la Ingeniería de España, con sede en Madrid, y que tiene como Presidente de Honor al rey Felipe VI. La obra puede verse actualmente en una exposición organizada por MAE que homenajea al también artista Eduardo Naranjo.

«La exposición está organizada por una plataforma que quiere poner a la pintura española donde se merece», explica Navarro Menchón. Algo que diferencia a esta exposición de otras es que Eduardo Naranjo va a poder ver por sí mismo su homenaje y que está realizado por parte de sus compañeros de profesión, algo que no es habitual.

Sobre Eduardo Naranjo

Eduardo Naranjo (Monesterio -Badajoz-, 1944), está considerado como uno de los máximos representantes del realismo mágico onírico actual. En 1970 fue considerado como «Mejor Artista Plástico del año en B y N» y su retrospectiva de 1993 en el Centro Cultural de la Villa Madrileña contó con la visita de cerca de doscientas cincuenta mil personas.

Retrato del rey Felipe VI Navarro Menchón

Además de conocérsele por su faceta de pintor, trabajó en teatro: en La casa de Bernarda Alba de Lorca, junto a José Carlos Plaza, en El Español, y en Hazme de la Noche un Cuento, del extremeño Jorge Márquez, bajo la sabia dirección de Manuel collado, en el teatro Bellas Artes de nuestra capital.

Hay mucho escrito sobre Naranjo y su obra, tanto en prosa como en verso. Hay disponible una extensa bibliografía y gama de conferencias traducidas a varios idiomas. De hecho, muchas de sus publicaciones han llegado a China y Taiwán.