Una noticia, cuando se presenta ante un periodista, es tan atractiva que puede nublar el juicio, especialmente, en el periodismo contemporáneo que se mueve a gran velocidad. La irónica máxima de que la realidad no te estropee un buen titular tiene en nuestros días muchos ejemplos. Por eso, a veces, somos víctimas de percepciones equivocadas de la realidad y prejuzgamos. El caso Tour de la manada es un ejemplo. 

La ruta de la manada, no existe, nunca ha existido. La web fue creada por un colectivo, Homo Velamine, como una de sus acciones, en las que ponen cebos a los medios de comunicación y con los que retratan muchos de los males de la comunicación humana de hoy, más allá del periodismo.

Pese a ser una ruta por Pamplona falsa, casi ningún medio especifica su falsedad, y no tienen en cuenta el largo curriculum de trampas que este colectivo, autodenominado ultrarracionalista, ha creado en los últimos años a los medios de comunicación. El caso más reciente ocurrió esta semana. El Periódico publica que el acusado del colectivo puede llegar a cumplir 3 años de cárcel, pero no hace ninguna mención al colectivo, solo habla del autor de la web y detalla la oferta de la ruta como falsa. El eco de esta noticia recorrió todos los medios, vía agencias, sin que nadie dijera que la web era falsa.

El colectivo ultrarracionalista, Homo Velamine, es un colectivo de aspiración intelectual que se reivindica como un método de interpretación de la realidad que estudia los comportamientos y actitudes del Pueblo con el objetivo de comprender sus creencias, pasiones y anhelos. Estas motivaciones son más poderosas que la razón, por eso las llamamos «ultrarrazones». Una vez descubiertas ofrecen una nueva perspectiva que, en su adecuación a la realidad, puede resultar grotesca y muchas veces imprevisible al público no iniciado. Como definen en la web.

Si bien su pensamiento parece complejo de seguir, sus actos son mucho más comprensibles, pero son como ellos dicen, grotescos e imprevisibles. Dos características que endulzan cualquier hecho noticioso. Por ejemplo, Rajoy gana las elecciones, este es el hecho noticioso. Entre la multitud de seguidores y votantes, congregados en Génova para celebrar su victoria electoral, un hombre melenudo y otro barbudo ondean la bandera del Partido Popular y carteles en los que se lee: Hipsters con Rajoy, Menos Podemos y más torreznos y El único Rivera bueno es del Duero. Grotesco e imprevisible. Se trata de un cebo de los ultrarracionalistas, de un troleo en el que algunos periodistas caen y otros no. Como muestra, su imagen ilustró la cobertura de noche del diario francés Libération.

Así son las acciones de este colectivo. La de los hipsters fue una de las más sonadas. En El Independiente fuimos testigos de otro troleo con unos curas falsos que apoyaban a Pablo Iglesias. Atestiguamos cómo sor Passo, sor Lucía y el Padre Jerónimo, los cleroflautas, se presentaron en el congreso de Podemos en Vistalegre en 2017, para, de nuevo grotescos e imprevisibles, poner una trampa a los periodistas. Y muchos cayeron ya que vemos en sus perfonces suculentos titulares. Sus acciones han sido múltiples en los últimos años, y han tenido mayor o menor éxito, pero no han dejado de ser grotescas.

Recientemente, crearon un falso colectivo de apoyo a Almeida contra Madrid Central que engañó a la oposición socialista. Acamparon en Sol el 15M de 2016 defendiendo la formación de un gobierno con el mensaje sí nos representan. Fueron a la manifestación a favor del procés en Madrid con una bandera española que hacía las delicias de los tuits de los independentistas porque lleva escrito el lema Espanyols pel sí– acción que recogió The Guardian. También se presentaron en una firma de libros de Esperanza Aguirre como otro falso colectivo, el FEA, “Feministas con Esperanza Aguirre”. 

Estas acciones ultrarracionales entre la performance, la denuncia y la burla, no son exclusivos de este colectivo. El grupo más conocido de este estilo es el alemán The Peng Collective que, recientemente hizo otro sonado troleo, creó un premio de la paz y se lo otorgó a una empresa armamentística.

«En el juicio se ha mostrado que Homo Velamine es un colectivo que protesta de esta manera», asegura a El Independiente Jorge Orts abogado defensor del encausado. Según el letrado «es un caso de libertad de expresión, es un acto de protesta contra lo que mi defendido considera que es una explotación de una tragedia, por parte de los medios de comunicación para aumentar sus audiencias y obtener más beneficios».

El falso tour por Pamplona

Pocos espacios de la realidad y la actualidad escapan a la actuación de los ultrarracionalistas. En caso de la manada, no es diferente. 

Pantallazo de la web original

Su idea de partida, fue la misma que en los casos anteriores. “Hemos trabajado, siempre con la desinformación como tema central o como tema secundario y, este caso, no es distinto. Lo que queríamos era poner sobre la mesa la falta de rigurosidad de los medios que, muchas veces, hacen que la gente crea cosas erróneas”, explica a El Independiente Anónimo García miembro de Homo Velamine y encausado por la web del falso tour.

“En este caso, los medios dan la versión de que la ruta es obra de un empresario que quiere lucrarse y sólo hace falta ir a la web para comprobar que es una web falsa”, asegura el ultrarracionalista.

Anónimo repasa los hechos: “La web se creó el 3 de diciembre, los medios de comunicación empiezan a hacerse eco. La web se cae por las visitas, nadie la cierra, y el día 5 desvelamos la razón verdadera de la web. Y ahora está tal y como se cambió ese día. El 6 de diciembre se publicó toda la historia, como hacemos habitualmente, en Homo Velamine”.

La acusación particular considera, por contra, que la web tenía ánimo de lucro y que esta denuncia a los medios fue un cambio que se acometió en la página tras las críticas de los medios. Además considera que se ha producido una intención de dañar a la víctima, según las declaraciones de la abogada, Teresa Hermida, a El Periódico, «tenía la intencionalidad de querer e intentar herir los sentimientos comunes de la sociedad por el simple hecho de ser mujer y en especial la búsqueda por el acusado, a través de sus publicaciones, de un clima de odio hacia la víctima simplemente por la valentía mostrada por esta en su día a denunciar la agresión sexual que sufrió por cinco hombres sometiéndola (el acusado) a un nuevo juicio social».

«Lo que ha hecho mi defendido fue llevar al absurdo la cobertura mediática, creó la ruta y la opinión pública creyó que era real y que había un ánimo de lucro real con la publicación. Se está acusando a mi defendido de lucrarse y ensalzar la figura de los agresores y cualquier persona con dos dedos de frente te diría que eso no es real», asegura el abogado de la defensa.

En la versión de la web del 5 diciembre el colectivo repasa las acusaciones de los medios y los titulares sobre la ruta y las contrasta con las propias publicaciones de los medios y les recrimina que los ciudadanos ya habían hecho el tour de la manada con los minuciosos detalles publicados por los medios. Así lo refleja la web todavía:

Muchos medios tildaban el tour de indignante. Esos mismos medios han publicado hasta la saciedad el recorrido de La Manada de todas las formas posibles: narrándolo, con mapas y fotos, con precisión de horas y todo lujo de detalles. El tour de La Manada ya lo han hecho virtualmente todas las personas que han leído alguno de estos artículos, nosotras únicamente le añadimos nombre e inscripción.

Pese a que la fiscalía no vio indicios de delito en el caso de la web del falso tour, el juez decidió continuar con la causa y ahora se encuentra en la Audiencia de Navarra, mientras tanto las informaciones de los medios no tienen en cuenta que el tour era un troleo de Homo Velamine. Un tour que ofrecía calcamonías con la forma del tatuaje del Prenda, uno de los violadores de la manada. Una idea tan grotesca como el tour, cuya falsedad no perturba los titulares que lo siguen dando como real.