No era Mariano Rajoy amigo de los medios, ni de las apariciones en televisión, ni de las entrevistas. El anterior presidente del Gobierno no hizo más intervenciones de las necesarias, hasta el punto que hubo quienes le culparon de ‘esconderse tras el plasma’ por sus intentos de evitar las preguntas de los periodistas.

El caso de Pedro Sánchez es distinto, al menos, en los últimos tiempos, cuando ha realizado diversas apariciones en medios de comunicación. Parece, pues, que la estrategia de Ferraz es la de sobreexponer al presidente para hacerle ganar puntos de cara a las elecciones generales del próximo 10 de noviembre.

Un mero vistazo a la hemeroteca permite apreciar que últimamente Sánchez ha concedido entrevistas a Jesús Cintora (La Sexta Noche), Carlos Alsina (Onda Cero), a Susanna Griso (Espejo Público, Antena 3), a Pedro Piqueras (Informativos Telecinco) y a Ignacio Escolar e Irene Castro (eldiario.es). Unos días antes, pasó por programas como el informativo de Antena 3 -Vicente Vallés-, como El Programa de Ana Rosa; o como Hoy por hoy, como Al Rojo Vivo, de Antonio García Ferreras. También concedió entrevistas al diario digital Nius, dirigido por Juan Pedro Valentín (Mediaset); a El Español y a El Confidencial.

En unas semanas, han sido al menos once las entrevistas que ha concedido el presidente del Gobierno -Moncloa ha declinado ofrecer el dato de todas las comparecencias-, en las que ha mantenido una línea alejada de la que exhibió cuando ganó el pulso a Susana Díaz en Ferraz, que incluía propuestas de izquierdas cercanas a Unidas Podemos.

Fuentes de Moncloa inciden en que el objetivo de esta estrategia es presentar al candidato socialista como un «hombre de Estado», con una posición lejana a partidos que, por ejemplo, exigen el derecho a la autodeterminación de Cataluña. Con esta amplia exposición a los focos se busca, precisamente, difundir su nueva estrategia política.

Episodios como la comparecencia que realizó tras conocer la sentencia del Tribunal Supremo a los organizadores del 1-O; o después de la exhumación del cadáver de Franco, que hizo coincidir con el horario de los informativos de las cadenas generalistas, son parte de este nuevo plan. También -añaden estos informantes- el discurso que dio hace unas semanas en la Asamblea de las Naciones Unidas.

Reprimenda por el mal uso de Moncloa

Esta estrategia del presidente del Gobierno ha recibido críticas de la oposición por no respetar la separación que debe existir entre el Ejecutivo y el partido. Hay que recordar que la Junta Electoral Central abrió el pasado miércoles un expediente sancionador a Sánchez por haber efectuado declaraciones “electoralistas” en la entrevista que concedió hace unos días a García Ferreras, cuyo contenido ‘colgó’ en la web de Moncloa. Esto podría haber vulnerado la Ley Electoral, según afirma la resolución de la JEC.

El organismo, también inició diligencias contra la portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, por lanzar mensajes supuestamente beneficiosos en las ruedas de prensa del Consejo de Ministros. Algo que había denunciado el Partido Popular y que supondría romper las fronteras entre Moncloa y Ferraz.

El País, como aliado

Pedro Sánchez cuenta como aliado en su proyecto para remontar en las encuestas con Prisa, que ha ejercido como uno de los principales apoyos mediáticos del Gobierno desde que Mariano Rajoy perdiera la moción de censura. El País se alejó de Ferraz durante la etapa de Antonio Caño y se posicionó del lado de Susana Díaz en la batalla que mantuvo con Sánchez por el control del partido.

De hecho, en uno de sus editoriales llegó a definir al actual presidente del Gobierno como “insensato sin escrúpulos”. La llegada de Soledad Gallego Díaz a la dirección del rotativo puso fin a esa beligerancia, hasta el punto que El País ha vuelto a ser uno de los grandes aliados de los socialistas.

Por otra parte, llama la atención que mientras los grandes rivales electorales del presidente -Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal- han pasado en las últimas semanas por El Hormiguero, Sánchez haya declinado la invitación. El propio presentador del espacio, Pablo Motos, ha criticado en público la actitud del PSOE para con este programa, que se encuentra entre los más vistos cada día en la TDT.

Moncloa ha compensado esta ausencia con una importante exposición de Sánchez en los días anteriores a la campaña electoral. No ha sido el único ministro que ha ‘dado la cara’ en este tiempo, puesto que el Gobierno aprovechó la sentencia a los líderes del 1-O para exponer a varios de sus ministros en los medios internacionales José Luis Ábalos compareció para Clarín, Fernando Grande-Marlaska, para Corriere della Sera, Isabel Celáa, para The Guardian, mientras que José Luis Planas, en Euronews.

Este jueves, la ministra de Economía, Nadia Calviño, aparecía en el plató de Al Rojo Vivo para hablar de su ramo y descartar que en España se atisbe una nueva crisis en el horizonte. Lo hacía pocas horas antes del inicio de una campaña electoral en la que la oposición tratará de ganar posiciones a costa de la desaceleración económica del país. Por tanto, la comparecencia de Calviño en La Sexta resultaba, cuanto menos, significativa.