El PP quiere que el ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, se pronuncie este miércoles en el Congreso sobre la supresión de las corridas de toros, después de que su compañera de Gobierno, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, asegurara en una entrevista que no es «muy partidaria» de esta actividad.

Será el antecesor de Guirao, el exministro de Educación, Cultura y Deporte, Iñigo Méndez de Vigo, quien le pregunte en el Pleno si está «de acuerdo con las declaraciones de la ministra de Transición Ecológica sobre la supresión de lo toros«. Ribera explicó en una entrevista en ‘Onda Cero’ que le gustan «los animales vivos» y rechazó tanto la tauromaquia como la caza.

Sobre esta última actividad también había registrado el PP una cuestión, que el diputado y presidente de la Comisión de Transición Ecológica, Teófilo de Luis, iba a la propia Ribera. Sin embargo, el Ejecutivo ha pedido un aplazamiento debido a la ausencia de Ribera en el Pleno de esta semana.

Piden un plan para fomentar la tauromaquía

No son las únicas iniciativas que el PP ha iniciado en relación a este tema. El principal partido de la oposición ha registrado también una proposición no de ley en la que muestra su preocupación por las palabras de Ribera en relación a la tauromaquia y considera que «no son propias de altos representantes» del Ejecutivo, ya que afectan, no sólo al mundo del toro, sino también al rural.

«En nuestra sociedad, hacer del prohibicionismo una bandera atenta con lo que el ciudadano puede esperar de su Gobierno, como garante de tolerancia y libertades», apunta el PP en el texto registrado, recogido por Europa Press.

Con esta proposición no de ley, los de Pablo Casado quieren que el Congreso reconozca el valor estratégico de la tauromaquia, por su contribución a la creación y mantenimiento de empleo, a frenar el despoblamiento rural y al crecimiento económico, así como por su compromiso con la conservación de la biodiversidad, en su más amplio sentido, y al mantenimiento genético de una raza, el toro de lidia, singular y mundialmente reconocida.

Además, demanda un Plan Nacional de Tauromaquia con medidas de fomento y protección relacionados con la sostenibilidad económica, social y medioambiental y el impulso de la investigación y la innovación en este sector.

«Oír de una alta representante prohibir una tradición, implica retroceder en el concepto de libertad y concebir una acción de Gobierno como restrictiva e intervencionista, especialmente en un tema tan singular como son los relacionados con los toros de lidia y que se asienta en la interpretación de un sentimiento tan diverso como individual», denuncia el PP.