La voluntad del anterior ministro de Cultura, José Guirao, de intervenir la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), la negociación de la colección Thyssen o la futura Ley de Mecenazgo son algunos de los retos culturales que tendrá que afrontar el nuevo ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez.

La SGAE ha vivido un año convulso que comenzó con requerimientos del Ministerio de Cultura y Deporte por «incumplimientos graves» de la normativa y que culminó en una petición para la intervención temporal, rechazada tanto en julio como de nuevo en diciembre por la Audiencia Nacional. Su antecesor en el cargo, José Guirao, anunció que recurriría esta decisión al Supremo. Queda por saber si su sucesor seguirá en la misma línea o tomará un camino distinto.

También ha quedado en el aire la reforma para la «adecuación» de la Constitución española a un lenguaje «inclusivo», una medida anunciada por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. El primer paso dado por el Ejecutivo para esta medida fue el encargo a la RAE a mediados de 2018 para elaborar un informe al respecto, que ya está terminado y la institución está debatiendo estos días el texto definitivo.

Otra de las cuestiones pendientes tras el fin de la legislatura y que aún no se ha abordado es la renovación del préstamo de las obras de la colección de Carmen Thyssen. Cultura y la baronesa han prorrogado las negociaciones –con la consiguiente garantía de Estado para las obras– hasta el próximo mes de marzo, lo que se suma a las prórrogas que ya venían acordándose en los tres años anteriores.

Ley de Mecenazgo

Asimismo, las reformas planteadas hasta el momento para una posible nueva Ley de Mecenazgo, algo muy reclamado por el sector y que el PSOE ha incluido en su programa electoral, no han salido adelante en la anterior legislatura y se espera que vea la luz en este nuevo periodo.

Otro de los objetivos del nuevo Gobierno será el de dotar de una partida específica para permitir el inicio de las obras del Salón de Reinos proyectadas por el Museo del Prado para este año, toda vez que la partida extraordinaria de 30 millones de euros para cuatro años prevista por el Gobierno finalmente no se pudo ejecutar, al ser rechazados los Presupuestos. El director de la pinacoteca, Miguel Falomir, considera que con esta cantidad se podrá empezar a finales de 2020.

Archivo de Salamanca

En cuanto a los ‘papeles’ del Archivo de Salamanca, se estaba a la espera de una comisión mixta para abordar los temas pendientes de un asunto en el que, tal y como reconocían fuentes del Ministerio a Europa Press, existen «discrepancias de fondo». Por ejemplo, con la asociación Salvar el Archivo de Salamanca, que pedía «exigir a la Generalitat» la devolución de 400.000 documentos enviados «ilegalmente» a Cataluña.

Pero, además, el nuevo Gobierno deberá afrontar el problema generado por la reventa de entradas, y del que ya hay un informe aprobado en 2018 sobre una futura regulación entre Cultura y las comunidades autónomas. Pese a que este documento podría terminar en una normativa estatal, faltan por conocer los plazos y las decisiones que tomarían las comunidades autónomas. Entre las propuestas destacaba la posibilidad de prohibir la reventa «habitual» de entradas, es decir, las de carácter lucrativo.

Además, aunque tradicionalmente la tauromaquia ha formado parte de las competencias del Ministerio de Cultura, queda por saber si estas políticas podrían pasar a la Dirección General de Bienestar Animal que estará bajo la dirección de Pablo Iglesias en la vicepresidencia de Bienestar Animal. La Fundación Toro de Lidia, ya ha reclamado que estás políticas permanezcan en Cultura y que se les de el mismo trato que a otros sectores culturales.