Un investigador de la Universidad de Granada ha encontrado un documento original y desconocido que trata sobre la visita pastoral al territorio de las Alpujarras en el período posterior a la Rebelión de los Moriscos, que data de 1575.

El documento estaba en una caja de visitas pastorales del Archivo Histórico del Arzobispado de Granada, concretamente, en el legajo 127-F: «La pieza no está numerada, no tiene ninguna descripción archivística en los registros y su contenido de facto se desconocía»,

La importancia del texto, informa la institución académica, estriba en la descripción del panorama alpujarreño, tanto en el ambiente religioso como social, tras el fin de la guerra que supuso la migración de más de 80.000 personas debido al destierro de los moriscos del Reino de Granada.

Ofrece un panorama sobre las condiciones del paisaje religioso alpujarreño a raíz de la Rebelión»

Bajo el marco del proyecto de investigación Disciplinamiento social y vida cotidiana en España y el mundo colonial (XVII-XVIII), el investigador Andrea Arcuri argumenta que se trata de un documento interesante porque, aunque sea de forma escueta, «ofrece un panorama sobre las condiciones del paisaje religioso alpujarreño a raíz de la Rebelión».

El escrito fue redactado cuatro años después del conflicto y consta de cuatro folios que atienden a un fin «interno», es decir, informar a las jerarquías diocesanas sobre la situación, puesto que se trataba de una misión encomendada por el entonces arzobispo de Granada, Pedro Guerrero.

En las páginas se detalla la precariedad de los edificios, así como los escombros de los templos y construcciones derrumbadas, la despoblación de los pueblos, la carencia de clérigos y la falta de ornamentos en las iglesias, según la transcripción del historiador.

El investigador recuerda que la Rebelión de los Moriscos constituye «una de las bisagras más importantes de la historia de España», motivo por el que el documento se considera valioso, ya que «aporta un granito de arena a la comprensión de ese evento trascendental».

El texto sirve para reafirmar, según Arcuri, dos cuestiones: Que durante la guerra de las Alpujarras hubo violencia por parte de ambos bandos, y que, consecuentemente, el conflicto alteró la fisonomía del paisaje.