Cultura

Lorenzo Silva: "La evacuación en el aeropuerto de Kabul dio alas a Putin"

'Nadie por delante' es el último libro de Lorenzo Silva. EFE

Le pusieron ‘el Pluma’, quizás porque la huella de sus vivencias y el afán de escuchar y entender a quienes tienen la existencia tan distinta a la suya, iban a ser los mimbres que trenzaban las páginas de su nuevo libro, Nadie por delante, o porque se pregunto a si mismo las razones que producen una guerra como lo hizo en su dia Margaret MacMillan. Sea como fuere Lorenzo Silva (Madrid, 1966) fue durante siete años el pluma de un carro de combate destripado ahora en más de 300 páginas de varios relatos sobre las acciones de los integrantes del Mando de Operaciones Especiales (MOE), cuya acción va desde la toma de la isla de Perejil, la batalla de Nayaf en Irak, en 2004, y hasta la evacuación en el aeropuerto de Kabul en 2021.

«He escrito este libro con la mayor desnudez posible, dejando que sean la crudeza de los hechos provocados por la guerra y la mirada del combatiente que los afronta, las que destilen el tono de una epopeya cuyo juicio prefiero dejar al lector. El origen remoto de este libro, por mentira que parezca, está en El Francotirador, de Clint Eastwood. Me llamó la atención la imagen del militar de operaciones especiales pasada por el filtro de Rambo, como máquina de matar presumiendo de cifras. Entonces me puse a investigar la situación de los españoles, estuve con ellos y descubrí algo muy diferente; a gente racional y cerebral que planifica meticulosamente todo lo que hace, e historias muy interesantes a las que nadie daba voz», relata el escritor madrileño en palabras para El Independiente.

Lorenzo Silva de maniobras con el MOE en Afganistán. Lorenzo Silva

Así, pese a ser un libro de ficción, los protagonistas de Nadie por delante están basados en los militares reales que componen esta unidad en la que todos son voluntarios y saben «que tienen garantizado estar siempre en el peor lugar posible: en la misión más expuesta que haya, ahí es donde van a ir»: «Desde el primer instante, y desde el 11-S hasta hoy, no solo hemos tenido guerras sino que en ellas, España y los militares españoles han estado involucrados de forma continua y en primera línea. Sin embargo, la literatura española ha permanecido casi al margen de esta cuestión porque la población, en general, prefiere vivir de espaldas a ella. La guerra está fuera de la conversación y el debate público en España aún sabiendo que nuestra posición ha sido muchas veces cuestionable. En otro tiempo la guerra era algo que incumbía a todos. El hecho de que en los conflictos de este siglo sean sólo militares profesionales los que los viven en primera línea por nosotros, nos ha llevado a confundir vivir en paz con vivir en retaguardia. La intelectualidad española es muy antimilitarista, le tenemos alergia».

Los conflictos en los que han intervenido militares españoles se envuelven en toda clase de eufemismos»

lorenzo silva

De hecho, el conflicto en Irak se ha cobrado una decena de vidas de soldados españoles, y en Afganistán, se han superado las 100 muertes de militares de nacionalidad española. Pero en esa alergia entra probablemente que los conflictos en los que han intervenido militares españoles, y en los que han tenido experiencia de combate, siempre se hayan presentado como «operaciones humanitarias, se han envuelto en toda clase de eufemismos para silenciar que cuando vas a un escenario de conflicto y hay elementos armados y hostiles, los militares naturalmente tienen que hacer uso de sus armas como mecanismo de autoprotección. Nadie tiene la certeza de no haber compartido nunca espacio con alguien que ha tenido que tomar la decisión de matar, pero también de jugarse la vida. Hay una guerra, nunca ha dejado de haberla, y en ella se sigue dirimiendo el curso de la historia y se moldea el mundo. Lo único que ocurre es que la inmensa mayoría de nosotros la miramos desde demasiado lejos para sentirnos interpelados».

No obstante, Silva cree que la guerra de Ucrania ha cambiado el sentir de la sociedad española, y si antes poco más del 20 por ciento de la población era partidaria del gasto militar, ahora cerca de la mitad está a favor de aumentarlo, según la última encuesta de actualidad del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS): «En una sociedad incivilizada como parece que es la Rusia de Putin la fuerza militar se usa de forma indiscriminada y se causa un daño innecesario a un montón de inocentes. No es el caso de España. La evacuación en el aeropuerto de Kabul en 2021 dio alas a Putin, pero ha infravalorado a Occidente y a los ucranianos, y se ha engañado o lo han engañado sobre su propio ejército para que mande a una operación tan complicada como la actual, a gente tan mal preparada. Lo que está haciendo es una indignidad que sí, supone una amenaza sistemática para la Unión Europa y para España».

En este sentido, y sobre los servicios de información de Rusia, Silva aborda el ‘caso Pegasus’, y defiende que, si los líderes independentistas fueron espiados por los indicios de presuntos vínculos con acciones violentas de grupos con episodios de guerrilla urbana, el CNI cumplió con su deber y por ello no se le puede penalizar: «Si las personas sometidas a espionaje lo fueron a partir de indicios de sus vínculos con acciones violentas de grupos que pretendían desestabilizar gravemente con episodios de guerrilla urbana, de bloqueo de infraestructuras y de amenazas a la integridad de personas, o si se produjo a través de indicios de contactos con elementos vinculados con servicios de información con una potencia extranjera hostil a la Unión Europea y, por tanto a España, como es Rusia, el CNI cumplió con su deber, y por cumplir con su deber, a nadie se le debe penalizar. Habrá que explicar a la gente que está trabajando que te pueden cesar por cumplir con tu deber», señala sobre el reciente cese de la ya ex directora del Centro Nacional de Inteligencia, Paz Esteban.

Con más de dos millones de novelas vendidas, Lorenzo Silva, espera que esta sea su última novela de guerra y confiesa estar entre manos de nuevas historias para los guardias civiles Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro. «La pandemia ha sido una buena ocasión para reivindicar el poder reparador, sanador y ensanchador de horizontes que tiene la lectura», algo que «todos los actores del mundo del libro, libreros, editores y autores, han notado a su escala y que a mi me ha dado tiempo para escribir, eso sí, dentro del género policíaco».

La literatura se hace sobre algo que te concierte y que conoces. mi abuelo y padre eran militares y mi abuelo hizo la guerra de áfrica. me interesa la guerra como genero literario. desde pequeño me llegaban las historias de mi abuelo y darme cuenta que la literatura española esquiva bastante. es un tema explotado la guerra civil pero de las guerras anteriores o posteriores hay un poca.

7 años para escribir el libro

Estuve en Afganistán y he hablado con mucha gente que ha estado en Irak.

Aznar es la excepción a la buena posición de España en las guerras

Me parece interesante el efecto que tiene la guerra en la paz. la sociedad estadounidense es violenta porque tiene cientos de miles de ciudadanos que han pasado y vivido l guerra, su relaciona con la violencia es próxima. en nuestro caso no es así.

Kabul es uno de los detonantes de la guerra de Putin.

Putin ha infravalorado a occidente y a los ucranianos. El episodio del aeropuerto de Kabul ha dado alas a Putin. Se ha engañado o le han engañado mucho para que envíe a su propio ejército. ha mandandouna operacion muy complicada a gente muy mal preparada. es una indignidad destruir un pais porque no te obedece. desde el punto de vista militar tactico lo ha hecho todo mal hasta l fecha. la rusia de putin es una amenaza sistémica.

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