Nabucco de Verdi llevaba 151 años sin sonar en el Teatro Real. Algo difícil de comprender cuando es una de las óperas más populares de la historia de la ópera. En particular el Va pensiero, el coro del tercer acto de la ópera de Giuseppe Verdi, cantado por los esclavos de Nabucco, es uno de los momentos más emotivos y conocidos de la historia de la música. 151 años después de su última representación en el coliseo madrileño, una anomalía que el director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch, director considera que «ya era hora» de enmendar.

Fue precisamente Matabosh quien junto con el presidente del Teatro Real, Gregorio Marañón, y el director general, Ignacio García-Belenguer, quienes hicieron de guías de lujo a la reina Letizia ya acompañantes de mandatarios reunidos en Madrid la semana pasada por el Teatro Real. Coincidiendo con su visita el coro interpretó Va pensiero, se convirtieron así en el exclusivo grupo de personas ajenas al teatro que pudo contemplar este momento tan emotivo de la ópera de Verdi como público.

Ayer en el preestreno de Verano de Nabucco sonó por primera vez, ya con el teatro lleno, que rompió  en un prolongado aplauso tras la interpretación del coro del Teatro Real de Madrid.  Nabucco, obra cumbre de Verdi, se representó en España en el año 1844, primero en Barcelona y luego en Madrid, entrando a formar parte indispensable de los teatros de todo el mundo. 

Etuvieron en la visita al Teatro Real, el pasado jueves, además de la Reina Letizia, la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez Fernández; Ingrid Schulerud (OTAN),  Linda Rama (Albania), Jodei Haydon (Australia), Annik Penders (Bélgica), Andri Anastasiades (Chipre), Sanja Music Milanovic (Croacia), Juraj Rizman (Eslovaquia),  Brigitte Macron (Francia) Andrea Levite (Letonia) Diana Nausediene (Lituania) Gauthier Destenay (Luxembrugo), Lidija Dukanovic (Montenegro), Elizabeta Pendarovska (Macedonia del Norte) y Agata Kornhauser-Duda  (Polonia).