Cultura

El exceso de novedades lleva al 60% de los libros que se editan en España a la guillotina

Imagen de archivo. Pixabay

Demasiados libros para tan pocos lectores y espacio en las librerías. Ese podría ser el resumen del estudio presentado por Juan Miguel Salvador, de la librería Diógenes de Alcalá de Henares, en el XXV Congreso de las Librerías, que destaca que el 86 por ciento de los títulos que se ofrecen y editan en España venden menos de 50 ejemplares como consecuencia del exceso de novedades literarias. Y es que el elevado número de publicaciones en el mercado impide que los libros se mantengan en las librerías el tiempo medio necesario para ser vendidos y que, por tanto, no aumente la rotación de títulos.

«La industria del libro arrastra desde hace años graves ineficiencias debido al exceso de novedades. Tanto, que a veces es imposible saber cuántas novedades literarias hay al mes. El impacto cultural, económico y ambiental de este modelo es inaceptable y la crisis energética va a obligar a cambiarlo», destaca el estudio.

El impacto cultural, económico y ambiental de la industria del libro es inaceptable»

Juan Miguel Salvador

Pero además, el 80 por ciento de las ventas de una librería son poco más del 20 por ciento de los títulos , y solo el 0,1 por ciento de éstos vende más de 3.000 ejemplares pese a que «el mercado editorial está en un momento impresionante» tras la pandemia del coronavirus, que elevó el porcentaje de ciudadanos que lee habitualmente del 62 al 65%, y aumentó el tiempo de lectura de 6 horas y 55 minutos semanales a 8 horas y 25 minutos. «La lectura ha crecido en todas las autonomías, ha crecido especialmente entre los más jóvenes y, además, 7 de cada 10 españoles prefiere las librerías como punto de venta. En España, la media de gasto por persona en libros, revistas y periódicos es de 98,95€ al año. En 2021, durante el Día del Libro, cada español destinó una media de 28€ por movimiento en compras de contenido literario durante ese día, según datos de Bankinter«.

Cifras que a su vez ponen de manifiesto que usualmente «se vende más fondo que novedad». «En la edición hay un despilfarro que en tiempos de necesidad exigiría contención. El editor no tiene tiempo de leer, encarga informes de lectura a externos. El traductor trabaja a la carrera, como si el mundo se fuese a acabar, porque le imponen fechas de entrega imposibles si se quiere traducir bien. Los correctores de estilo, de pruebas. Todo el mundo a la carrera, y esa carrera no lleva a ninguna parte», señal Enrique Murillo, doctor en Literatura por la Universidad de Londres en una entrevista para Letra Global.

A Enrique Redel, editor de la editorial independiente Impedimenta no le sorprenden las cifras ni conclusiones del estudio, pues le «parecen demasiados 50 ejemplares. La vida actual de un libro es de tres meses en el escaparate, con suerte logra una venta de cincuenta ejemplares. Hoy en día la rotación es muy corta y aunque es cierto que el sector editorial siempre ha funcionado de la misma manera, las cifras de devoluciones ha aumentado considerablemente. En nuestro caso, como editorial independiente, jugamos con un 30% de devoluciones sobre el total de ejemplares pero en el caso de grandes grupos estaríamos hablando de hasta el 60%. El exceso de oferta perjudica el gusto lector, y quizás banaliza el libro, que al final es un objeto lo suficientemente importante en la historia de la cultura como para albergar contenidos dignos», señala en palabras para El Independiente.

Y parecida es la opinión de Oihan, editor de Yonki Books y Next Door Publishers, que cree que actualmente las editoriales trabajan con un modelo que «ya no es sostenible». «Trabajamos con el modelo de deposito y esto absorbe todas las novedades que ofrece el sector y ahí está el problema. Los editores publicamos de manera ingente novedades porque es la única forma de tener presencia en las librerías ni esencia en el mercado».

Cuando salen de las librería u otros puntos de venta, los libros van a parar a un almacén que tiene sus costes para editores y distribuidores. Muchos son destruidos para hacer pasta de papel, y otros, se venden a empresas que los vuelven a colocar en el mercado a precio de saldo. Sin embargo, en España los editores «prefieren la primera opción». «Desde 2007 la venta de libros ha caído de forma progresiva. Sin embargo, el número de títulos que pasan por una librería se mantiene. Si las ventas caen pero el número de títulos se mantiene, la media por titulo baja y el nivel de devolución es muy alta. Actualmente se estima que esta en torno al 30%», añade.

Para intentar erradicar el problema, el estudio propone «un pacto de todo el sector» que incluye, entre otras medidas, reducir el número de novedades, potenciar la calidad frente a la cantidad, marcar un objetivo de reducción de devoluciones o estimular con más margen a las librerías que gestionen bien.

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