Cultura

La literatura pierde páginas: por qué los libros son cada vez más cortos

Varias personas consultan libros durante la inauguración de la Feria del Libro 2022. Europa Press

La falta de tiempo para leerlos y la aparición de nuevos enemigos digitales que compiten por quedarse con el escaso tiempo libre, es la imagen ilustrada y sinónima de una mesilla abarrotada de libros a la espera de un poco de atención. Y no solo eso. También el auge de los microsellos o la autoedición, y el cambio de hábitos lectores que pasa por el ascenso de los audiolibros, se unen a los motivos por los que las editoriales estarían produciendo cada vez libros más cortos. Así lo apunta un informe elaborado por Wordsrated, una organización estadounidense sin ánimo de lucro dedicada a descubrir datos relevantes sobre el mundo del libro y la edición.

En la última década, la extensión media de los libros más vendidos en Estados Unidos, según las listas de The New York Times, e incluyendo las categorías de ficción y no ficción, ha caído 51,5 páginas de media, lo que supone un recorte libresco del 11,8%. Pero además, la probabilidad de que un libro de más de 400 páginas aparezca en la lista de los más vendidos, cayó un 29,5% en los mismos años. «En general, la lectura está en declive», dice Dimitrije Curcic, director de investigación de Wordsrated. «Nuestra principal hipótesis fue que la capacidad de atención de los lectores (y de las personas en general) es más corta hoy en día. La ‘infoxicación’ hace que sea menos probable que los lectores se comprometan con un libro más largo».

En España, el ISBN (la agencia que cataloga los libros que está gestionada por Federación de Gremios de Editores de España) descubre la misma tendencia. «En la última década ha crecido el número de títulos en la calle, pero con menos páginas». El número de volúmenes publicados ha pasado de 16.595 a 10.954 en títulos de 200 a 300 páginas, y en el tramo siguiente, el que analiza los libros de 500 páginas, anota otra caída, de 12.562 a 8.950 publicados. En el caso de los que superan el medio millar de páginas, la relación se reduce casi a la mitad al pasar de 5.531 a 2.943. Sin embargo, no parece haber relación entre la extensión de los libros con las ventas, porque los ‘superventas’ en 2021, son notoriamente gruesos: La bestia (Planeta), de Carmen Mola, 544 páginas; Sira (Planeta), de María Dueñas, 648 páginas; o Los vencejos (Tusquets), de Fernando Aramburu, 704 páginas.

El estudio apunta a que la razón de este fenómeno podría ser «básicamente económica». Si el libro es extenso «requiere más papel, las correcciones de las pruebas reclaman más tiempo y cuestan más, y el montaje también». No obstante, asegura que también se abre camino la autoedición; algo, que comparte Belén López Celada, directora de Editorial Planeta: «El factor económico no condiciona el número de páginas, porque el auténtico móvil económico que persigue todo editor es vender el máximo número de ejemplares de sus autores, sin importar si escriben libros de más o menos páginas. Sin embargo, la autoedición es un campo de pruebas que ayuda a muchos autores a encontrar a sus primeros lectores y a adquirir oficio y técnica. Dentro de esta tendencia, podemos encontrar un género en crecimiento, el Young Adult, que se mueve muchas veces en biologías o trilogías. El número de páginas totales dedicado a unos personajes es amplio, pero repartido en varios volúmenes. Esto sí que creo que es algo que se ha desarrollado más en los últimos años. Pienso en la biología Deja que ocurra, de Alice Kellen. En total son 736 páginas, pero divididas en dos tomos. Esto permite al lector ‘probar’ solo con el primer volumen, y si te gusta, comprarse el otro. A los autores les ayuda a mantener un ritmo más regular de publicaciones», asegura en palabras para El Independiente.

Mundo online con lectura off line

La lectura ha adaptado sus formas a la movilidad de las personas y la fragmentación y multiplicación de las ofertas. Es por ello, que a la hora de elegir libros, los editores tienen en cuenta que «la proliferación de lo digital ha disminuido la capacidad de atención de los lectores»: «Es cierto que los grandes autores son los que suelen conquistar los primeros puestos en las listas de ventas, y dependiendo del género que escriban, hay grandes cambios en el número de páginas. El thriller tradicionalmente tiene menos páginas que una novela de época, por ejemplo. El tamaño es un factor que tiene algo más de peso que hace unos años. El libro más vendido en 2021 tenía 648 páginas y el que lleva más ejemplares vendidos en 2022 solo 384. Estaríamos hablando de una reducción de más de doscientas páginas, es reseñable. Quizá podríamos encontrar una respuesta al en éxito de los últimos años de los thrillers: presumen de agilidad, en un tiempo de atención dispersa».

En datos, los españoles aprovecharon la situación de confinamiento por el coronavirus para la lectura, y esto se tradujo en aumentos de lectura digital a través de dispositivos y libros electrónicos eReaders, como confirman plataformas como Nubico y Kobo by Fnac. «El aumento en consumo de libros digitales viene acompañado por un despunte también de la lectura de los ‘tochos’. Lo digital hace en algunos casos menos atractivo lo físico».

Te puede interesar

Comentar ()